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Ciencia 12/05/2021

Científicos trabajan en una tecnología que permita cargar las baterías de los autos eléctricos de forma inalámbrica

El sistema permite que el auto se cargue sin la necesidad de detener su marcha.

El propio concepto de los autos eléctricos ya es en si mismo una idea innovadora. Aunque sea una creación que ya cuente con cierto desarrollo y esté instalada desde hace tiempo en el mercado, no deja de estar en la vanguardia de la tecnología. Por lo tanto, cada mejora que el proyecto recibe es un paso gigantesco mirando hacia el futuro. De esta manera, el simple hecho que estén intentando que los vehículos se puedan cargar de forma inalámbrica, resulta realmente impresionante.

Por mucha resistencia que la industria automotriz le quiera poner a esta nueva modalidad, los autos eléctricos son el futuro inmediato. Sin contar a Tesla Motors, hay múltiples empresas que ya se encuentran trabajando en sus diseños independientes. Entonces, solo es cuestión de tiempo para que los nuevos motores dominen la escena global.

Es cierto que, en primer lugar los autos eléctricos serán una constante en los países con mayor desarrollo. Pero, como todo invento útil y funcional, se va a terminar esparciendo por el resto del planeta. Entonces, cuando esto suceda uno de los mayores problemas o contras que enfrentan estos vehículos, será solucionado: la carga.

Se necesita de una muy buena carga para cubrir una ruta bastante extensa. Entonces ¿qué hace un usuario si se queda sin batería en medio de una ruta? La situación es delicada y difícil de solucionar. Por lo tanto, científicos de la Universidad de Cornell idean un plan bastante sofisticado. Es costoso, ya que debe cambiar no solo el hardware del auto, sino también la infraestructura y obras públicas.

La carga inalámbrica para los autos eléctricos

Estos ingenieros expertos, que trabajan y estudian en Cornell, quieren que los autos eléctricos se carguen de forma inalámbrica. Y que además, ejecuten el proceso sin la necesidad de que el vehículo detenga su marcha. Entonces, para lograrlo, en principio, necesitan instalar paneles en la carretera.

“Imaginen que simplemente pueda cambiar de carril y conducir sobre bandas de carga especiales incrustadas en la carretera”, señala la casa de estudios en una nota de su portal. La visión es obra de Khurram Afridi, profesor asociado de ingeniería eléctrica e informática en la Facultad de Ingeniería, en Cornell.

La idea del profesor Afridi se origina precisamente en Nikola Tesla. El inventor serbio-estadounidente, en la década de 1890 sorprendió al mundo entero con el “uso de campos eléctricos alternos para iluminar lámparas fluorescentes desconectadas”, explica el portal de la universidad. Esto se ejecuta gracias a campos magnéticos alternos. Sin embargo son difíciles de manejar “porque forman bucles completos y su dirección debe guiarse para mantenerlos fuera de ciertas regiones”.

No obstante, la solución que Afridi ofrece para este inconveniente, tiene mucho que ver con una tecnología que usa una sonda espacial de la NASA lanzada en el año 1977. Sí, hablamos de Voyager 1 y la manera en la que a través de ondas, envía señales hacia la Tierra. Actualmente esta nave se encuentra a 22 mil millones de kilómetros de distancia de nuestro planeta y aun así logra establecer comunicación.

La solución del profesor Afridi

La transferencia de energía inalámbrica se basa en la misma física subyacente que se utiliza para enviar mensajes a través de ondas de radio a naves espaciales en el espacio profundo, como la Voyager.

Excepto que ahora estamos enviando mucha más energía a través de distancias mucho más cortas, a los vehículos en movimiento.

Los últimos sistemas de campo magnético desarrollados para la carga de vehículos eléctricos funcionan a 85 kilohercios. El sistema de campo eléctrico que estamos desarrollando en nuestro laboratorio funciona a 13,56 megahercios. Por lo tanto, está funcionando casi 200 veces más rápido, lo que compensa en parte el déficit de cinco órdenes de magnitud que necesita superar.

También resulta que puede manejar un voltaje mucho más alto más fácilmente que una corriente más alta, lo que ayuda a salvar aún más la diferencia en la capacidad de transferencia de energía.

Khurram Afridi, autor principal del estudio.