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Ciencia 22/04/2021

Salud: ¿crees que estás loco? Dormir poco podría ser la causa

Dormir poco puede tener consecuencias a largo plazo

Tal vez duermes pocas horas por la noche porque tienes mucho trabajo, debes estudiar o simplemente te quedas despierto viendo series o revisando tus redes sociales, o simplemente no puedes conciliar el sueño con facilidad.

O podría ser que no te duermes tan tarde pero debes levantarte muy temprano para ir a la escuela o quizá te despiertas a mitad de la madrugada, sin razón aparente.

El caso es que muy probablemente no estés durmiendo la cantidad de horas que necesitas cada día para descansar adecuadamente.

Por supuesto que las consecuencias más obvias e inmediatas de eso, las conoces muy bien: estás cansado todo el día y te cuesta trabajo concentrarte.

Pero resulta que los bostezos y las ojeras no son el único efecto de tus malas noches de sueño: a largo plazo esto puede ser muy grave.

Dormir no es una pérdida de tiempo

Dormir nos parece a veces una actividad que nos “quita tiempo” de nuestras ocupadas vidas, pero si queremos seguir con ellas no podemos omitirla.

El descanso del cuerpo es muy importante y desde hace algunas décadas sabemos que durante las horas de sueño nuestro organismo realiza tareas muy importantes, tan importantes como las funciones que tiene cuando estamos despiertos.

Por supuesto las funciones básicas de nuestro cuerpo siguen activas: respiración, circulación de la sangre y por supuesto de todo eso se encarga el sistema nervioso central.

Y podemos decir que nuestro cerebro sí toma un descanso de sus actividades diurnas pero eso no significa que no haga muchas otras cosas.

Cuando dormimos nuestras memorias y aprendizajes se consolidan, durante las etapas de sueño REM, en las cuales también aparecen los sueños.

Además durante el sueño tiene más actividad el sistema glinfático, una forma en que el sistema nervioso se limpia eliminando residuos que se producen en reacciones bioquímicas normales, pero que si se acumulan pueden dañar su funcionamiento.

cerebro
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Sueño y cerebro

Así que tal vez no lo notemos directamente, pero cuando dormimos nuestro cerebro es uno de los órganos de nuestro cuerpo que lo resiente más.

También pequeños desbalances que tengamos en nuestro sistema nervioso, afectan la calidad y duración de nuestro sueño.

Desde hace tiempo se conoce que pacientes con enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y otros tipos de demencia, que normalmente se manifiestan en la vejez, tienen cambios en sus patrones de sueño, incluso años antes de tener otros síntomas.

Demencia es un término que se aplica de manera amplia a un tipo de condiciones en que se deterioran las funciones cognitivas y la memoria, esto se podría describir un poco como “perder la razón” y de manera coloquial podríamos decir que “estamos locos”, aunque de manera médica, es algo mucho más complejo.

Se piensa que estas alteraciones del sueño pueden tener que ver con que en las demencias se afectan ciertas partes del cerebro relacionadas con el sueño, como el hipotálamo y el tallo cerebral.

sonámbulo

¿Dormir poco causa demencia? ¿o será al revés?

Para estudiar la correlación entre el sueño y el desarrollo de demencia en la vejez, un grupo de médicos y neurocientíficos realizó un estudio con un grupo de casi 8000 personas del Reino Unido, que registraron sus hábitos y horas de sueño durante 35 años.

Al final del estudio que terminó en 2019, encontraron que el 7% de los participantes desarrollaron algún tipo de demencia.

Analizando los registros de las horas de sueño encontraron que quienes durmieron 6 horas o menos, cuando tenían alrededor de los 50 años, tuvieron más probabilidades de desarrollar demencia pasados los 70 años, comparados con quienes dormían un promedio de 7 horas por noche.

Al respecto, todavía es necesario reconocer si dormir poco es lo que lleva a tener demencia, o si más bien es uno de los síntomas tempranos de esta.

Pero los investigadores del estudio concluyen que es importante tener buenos hábitos de sueño, durante toda la vida, pero especialmente durante la mediana edad, para evitar aumentar nuestro riesgo de este tipo de condiciones neurodegenerativas.

Así que trata de dormir bien hoy, mañana y también dentro de 20 años.