Ciencia

Canibalismo en la medicina: una terrible práctica antigua que ha dejado de existir

La medicina ha evolucionado mucho en los últimos años, pero antes se pensaba que para mejorar la salud, se debía consumir carne humana.

La medicina en la actualidad es algo que se centra en la ciencia, como debería ser, y no en las creencias, como pasaba hacer algunos años. Y es que por medio de las creencias sin fundamos, se llegaron a cometer algunas de las más grandes atrocidades medicinales, las cuales llevaban a las personas hacer cosas brutales a los “enfermos” con tal de que se “curaran”

Algunas de esas terribles prácticas incluyen, pero no están limitadas, a terapias de shock, trepanaciones y hasta dormir con cráneos humanos. Como podrás darte cuenta, es algo más apegado a la magia, las creencias religiosas y completamente alejado de las cosas que realmente podrían salvarle la vida a alguien. Y de hecho, creo que estos métodos requieren de su propia nota especial.

Pero dentro de todas las extrañas prácticas que existieron en la antigüedad, podemos encontrar una en particular que se nos hace extraña, por decir poco, y esa es la práctica de comer cadáveres humanos como forma de tratamiento médico.

Así es, durante un tiempo, se te recomendaba ser caníbal para curarte de algunas enfermedades. Pero no bastaba con comer cualquier parte del cuerpo humano, sino que había tratamientos especializados de acuerdo a lo que estuvieras padeciendo.

Los origenes de la medicina caníbal

Fue allá en el siglo 12 que se estaba empezando a tratar distintas enfermedades a partir del consumo de polvo de momias. Esto ocurría en Egipto y todo “médico” que se hiciera respetar, siempre tenía a su disposición un poco de polvo extraído del cadáver momificado de otra persona. Todo con tal de ayudar a la pronta de recuperación de enfermedades muy fuertes.

Si es que se recuperaban o no, todo era solamente mera coincidencia.

Pero en Egipto no solamente se pensaba que extraer cosas de un muerto podría ayudar a las personas, pues en la Roma antigua se creía que la sangre de los gladiadores caídos podía curar cosas como la epilepsia.

También hay muchos reportes, libros y documentos que aseguran que en Europa, allá por el siglo 16 y 17, había algunas cosas muy interesantes dentro de la medicina caníbal. Pues no solamente eran algunos doctores los que recetaban el consumo de sangre humana para la recuperación, sino que también había sacerdotes y “remedios caseros” que sugerían que consumir sangre era benéfico para la salud.

Pero, como mencioné más arriba, no bastaba con comer extractos de humanos para sentirse mejor, sino que se debía consumir la sangre de la parte del cuerpo que estaba afectada. Es decir, si tenías un dolor de cabeza intenso, debías consumir medicamento hecho con sangre extraída de la cabeza de un cadáver humano. Si el problema era en un brazo, era sangre de un brazo, bastante sencillo, bastante aterrador al mismo tiempo.

Lo más interesante de todo es que este tipo de medicamentos aún continuan siendo usados por algunas personas alrededor del mundo, pues se ve como un tipo de tradición y remedios caseros ancestrales. Pero ¿Realmente estaban tan mal al creer que la sangre tenía propiedades curativas?

La sangre ayuda mucho

Obviamente, la medicina moderna no nos pide consumir la sangre de otros seres humanos, pero claro que se han encontrado maneras de hacer que la sangre humana sea la respuesta a algunos padecimientos.

De hecho, hasta hemos llegado a ver cómo es que se usa un cerdo para limpiar la sangre de una persona. Al cerdo no le va muy bien, pero al humano sí.

Así que tal vez no estaban trabajando por medio de la ciencia, pues no había nada que respaldara sus métodos de recuperación, pero parece que se acercaron a algunas respuestas por puro accidente. Y aunque fue todo extremadamente primitivo, al menos podemos estar tranquilos de que ya no vemos nada de esto en los hospitales.

Vía History y Smithsonian Magazine.

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