Ciencia

Los extraterrestres serían humanos del futuro: esto es lo que dice esta teoría científica

¿Y si en realidad no fueran seres de otro planeta?

La idea de que la vida en la Tierra es tan particular que no tenemos compañía alguna en el Universo, puede ser inquietante, quizá por eso nos gusta pensar en la existencia de extraterrestres.

Si la vida surgió aquí y existen miles de millones de estrellas, ¿por qué no pensar que eso pasó en otro lugar?

Cálculo de posibilidades afortunadas

El astrónomo Frank Drake, propuso en 1961 una forma para calcular la posibilidad de existencia de otras civilizaciones.

La ecuación de Drake incluye parámetros como la cantidad de estrellas que pueden tener planetas a su alrededor.

También considera cuántos de esos planetas podrían estar en lo que se llama zona habitable.

Esta es la región de un sistema solar en la que, por la distancia a la estrella, puede haber temperaturas adecuadas para la vida.

La ecuación también considera que esa vida llegue a ser inteligente, construya una civilización y tenga medios para comunicarse a través del Universo.

Drake calculó, de manera optimista, que al mismo tiempo que nosotros, podrían existir otras 10 civilizaciones en el Universo, con las que podríamos tener contacto.

¿Dónde están todos?

Aunque este cálculo se considera demasiado optimista, la conclusión es que la existencia de otros seres inteligentes en el Universo, no debería ser tan rara.

Pero entonces, ¿cómo es que no tenemos evidencias claras de su presencia?

El físico de origen italiano, Enrico Fermi, además de participar en el proyecto Manhattan que construyó las bombas atómicas de EE. UU., se puso a pensar en esto y planteó algo se conoce como la paradoja de Fermi.

En ella se plantea la contradicción entre la posibilidad, aparentemente muy grande, de la existencia de civilizaciones extraterrestres y la ausencia de evidencias al respecto.

E.T. llamando a casa

Para responder a la paradoja de Fermi se han planteado varias respuestas que podrían explicar nuestra aparente soledad en el Universo.

Una de ellas es suponer que, aunque existen civilizaciones en otros lugares, no han alcanzado un desarrollo tecnológico para comunicarse a través del espacio. 

Otra idea sería que la deficiencia está en nosotros: somos tecnológicamente avanzados, pero no lo suficiente para entender algún mensaje que nos envíe una civilización superior, o incluso para recibir sus comunicaciones.

También podría ser que por ahora no existe otra civilización: la vida se formó y crece en algún rincón del Universo, pero todavía le falta mucho tiempo para ser inteligente.

Hay otra explicación que podría parecer un poco triste: no hay más civilizaciones y no las habrá, porque el Universo solo es favorable para una forma de vida: nosotros.

Antropólogos del futuro

A esta idea de que estamos realmente solos en el Universo, porque tal cual nuestra existencia es única, se le llama principio antrópico.

Esto deja de lado nuestra posible comunicación con otros seres, aunque no es lo que piensa el antropólogo de la Universidad Tecnológica de Montana, Michael Masters.

En su libro: Identified Flying Objects: A Multidisciplinary Scientific Approach to the UFO Phenomenon, plantea que el contacto con seres, que nosotros consideraríamos “extraterrestres”, en realidad se trata de humanos.

La idea de Masters, es que las historias de “contactos extraterrestres”, se podrían explicar pensando que se trata de seres humanos de un momento muy distante en el futuro, que regresan a estudiar su pasado.

Quizá eso podría explicar porque no es tan fácil notar esas visitas: tal vez nuestros descendientes, quieren venir a estudiarnos, pero sin intervenir en el curso de la historia.

Por supuesto que para que esto sea cierto se tendrían que cumplir que los humanos hayamos logrado resolver de alguna manera los viajes espacio-temporales.

Pero, es interesante e incluso alentador, pensar que los humanos seguimos ahí, en el futuro, y que de vez en cuando venimos a visitarnos, para ver cómo estamos.

Tags

Lo Último


Te recomendamos