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Ciencia 30/04/2021

Espacio: ¿en qué lugares del Sistema Solar hay tormentas eléctricas?

Este fenómeno meteorológico no es exclusivo de nuestro planeta

Nuestra referencia para la mayor parte de las cosas “de la naturaleza”, es la Tierra, y no hay que culpar a nadie: la humanidad tiene miles de años habitando este planeta y solo este.

Apenas tiene unas décadas que nos aventuramos a la Luna, con personas, pero también hemos hecho mucha exploración espacial vía remota o a distancia.

Desde la invención del telescopio, en el siglo XVII, la humanidad ha podido explorar el Universo y conocer otros mundos, desde la comodidad de nuestro hogar, la Tierra. 

Mucho más recientemente con misiones no tripuladas, exploramos y conocemos mucho más a nuestros vecinos del Sistema Solar.

Así por ejemplo, sabemos que Júpiter tiene un enorme huracán casi eterno, aunque es Neptuno el planeta con los vientos más fuertes.

Entonces, podemos preguntarnos si también existen ahí otros fenómenos meteorológicos que son muy comunes en la Tierra. 

Tormentas eléctricas terrestres

En nuestro planeta las tormentas eléctricas son un fenómeno bastante más común de lo que puede parecernos.

Aunque ocurren con más frecuencia en regiones de clima cálido y húmedo, en realidad pueden formarse en cualquier parte: al mismo tiempo que lees esto, están ocurriendo casi 2 mil tormentas eléctricas en todo el mundo.

Esas tormentas generan descargas eléctricas, entre las nubes o entre éstas y el suelo, cuyas manifestaciones conocemos muy bien: la parte luminosa, el rayos y la parte sonora, el trueno.

Los rayos o relámpagos, en este planeta, se producen cuando las partículas que forman a una nube, ya sea cristales de hielo o gotitas de agua, se agitan, chocan y generan lo que llamamos electricidad estática, es decir cargas eléctricas.

Dentro de la nube esas cargas eléctricas se mueven y separan, cuando están suficientemente separadas, entonces es cuando ocurre la descarga eléctrica, el rayo.

Tormentas y rayos en Júpiter

Desde que la sonda espacial Voyager 1, pasó cerca de Júpiter hace 42 años, sabemos que en el planeta más grande del Sistema Solar hay rayos.

La Voyager 1, no solo observó los destellos de luz que podemos identificar con este fenómeno natural: también detectó ondas de radio de cierta frecuencia, que por nuestra experiencia por los rayos en la Tierra, sabemos que corresponde a la presencia de rayos.

Otras sondas de exploración como New Horizons y Juno, han confirmado esas observaciones.

Por lo que sabemos sobre Júpiter y la composición de su atmósfera, podemos suponer que la forma en que se forman los rayos ahí, siguen una dinámica muy similar a lo que pasa en la Tierra y caen con una frecuencia similar a los de nuestro planeta: unos cuatro rayos por segundo.

Saturno no solo tiene anillos

La misma Voyager 1, en su viaje por el Sistema Solar, pasó por Saturno en 1980 y detectó las frecuencias de radio que se asocian con la presencia de tormentas eléctricas, aunque como no se tenían más evidencias, se pensó que tal vez se debían a otra cosa.

Pero la misión Cassini, que fue a Júpiter ya en el siglo XXI, sí observó las luces que indicaban que en el planeta famoso por sus anillos, realmente sí había tormentas eléctricas.

Con estas observaciones sabemos también que estas tormentas eléctricas son muy intensas pues en un segundo pueden descargarse hasta 10 rayos, además de que estos fenómenos pueden durar por meses.

Pero quizá no solo la Tierra, Júpiter y Saturno tienen relámpagos: cuando la Voyager 2, hermana de la Voyager 1, pasó por Urano, también registró las frecuencias de radio que pueden indicar la presencia de rayos, pero esto no se pudo confirmar visualmente.

Y aunque se considera que la atmósfera de Marte es demasiado delgada y muy seca como para generar una tormenta de este tipo, se piensa que sus tormentas de arena podrían generar descargas electrostáticas, que podrían generar rayos, sin necesidad de humedad.

Entonces, la próxima vez que sean testigos de una tormenta eléctrica, sepan que no solo es algo que pasa en muchos lugares de la Tierra, sino del Universo.