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Ciencia 23/03/2021

Salud: 5 medicinas que en exceso pueden dañar a tu cuerpo

Si no tenemos cuidado en cómo las tomamos los resultados pueden hacernos más mal que bien

Las medicinas o medicamentos son formulaciones farmacéuticas, que están diseñadas para prevenir o aliviar alguna condición que afecte nuestra salud.

Un medicamento contiene al menos una sustancia que se denomina principio activo, que es lo cura o alivia.

Por eso las medicinas pueden considerarse drogas, al menos drogas legales, porque contienen sustancias que interactúan con el organismo, causando un cierto efecto.

Las medicinas deben tomarse en la dosis adecuada para que sean útiles: una dosis menor y no tendrán efecto, una dosis mayor y podrían dañarnos. Por eso es importante que respetemos las indicaciones médicas cuando las tomamos.

Y debemos ser muy cuidadosos con las medicinas de venta libre: en muchos casos nos alivian malestares menores, pero debemos tener cuidado de no excedernos.

Ibuprofeno

Este principio activo es efectivo contra la fiebre, dolores de cabeza, cólicos menstruales, y otros: es decir que casi todos en algún momento podemos recurrir al ibuprofeno.

El ibuprofeno es antiinflamatorio no esteroideos o AINE. Este tipo de medicinas, interfieren con la producción de prostaglandinas, que mandan mensajes relacionados con la inflamación y el dolor.

El ibuprofeno también puede causar irritación en el estómago, sus efectos secundarios más comunes tienen que ver con malestares gastrointestinales: dolor de estómago, diarrea, vómitos, entre otros. 

Si lo tomamos en dosis altas o de manera constante esos efectos secundarios se vuelven más severos.

Aspirina

La identificamos con su nombre comercial, pero su principio activo es el ácido acetilsalicílico, una sustancia que sí tiene propiedades antiinflamatorias y por lo tanto, se clasifica como AINE.

La mayoría de sus efectos secundarios están relacionados con malestares estomacales, los cuales empeoran si tomamos una dosis mayor a la indicada.

Aunque tomar este medicamento en general es seguro, en dosis altas existe un riesgo de intoxicación que puede manifestarse con zumbido de oídos o pérdida parcial de la audición.

Paracetamol

El paracetamol también actúa sobre las prostaglandinas, pero este caso su acción antiinflamatoria es muy baja, tiene más bien un efecto analgésico y ayuda a bajar la fiebre.

Una dosis alta causa intoxicación por paracetamol, que ocasiona un daño severo al hígado.

Los síntomas de intoxicación por paracetamol incluyen fatiga, náusea y dolor abdominal y coloración amarillenta de la piel, que es un indicador del daño al hígado, que se puede extender a otros órganos como los riñones.

Conclusión: no tomes demasiado paracetamol.

Anhistamínicos

Este tipo de principios activos son comunes en medicinas que alivian los síntomas del resfriado común o alergias respiratorias.

Esto porque bloquean la acción de la histamina: un compuesto involucrado en la respuesta inmune del cuerpo y que promueve cosas como la secreción nasal.

Muchos antihistamínicos atraviesan la barrera hematoencefálica, de la sangre llegan al cerebro, donde producen efectos de sedación: sí, nos da sueño cuando los tomamos.

Una dosis alta de estas medicinas, aumentará ese efecto de somnolencia, además de que puede hacernos sentir débiles e incluso causarnos problemas de la visión.

Así que siempre sería mejor que consultemos a un médico antes de tomarlos.

Vitamina A

Las vitaminas forman parte de los micronutrientes que debemos incluir en nuestra dieta, la mejor forma de consumirlos es en alimentos.

La vitamina A puede causar intoxicación, pues el exceso no se elimina del cuerpo sino que se acumula, lo cual además puede ocurrir en periodos cortos si consumimos una cantidad elevada.

Los síntomas de esta intoxicación incluyen irritabilidad, piel seca, dolor de cabeza, mareos, malestares estomacales. 

Por eso es importante que aunque los suplementos vitamínicos no se consideren como medicamentos, antes de tomarlos consultemos a un médico, para evitarnos un desenlace desagradable.