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/ El no cráter se encuentra en la ciudad de Maniitsoq, en Groenlandia. Foto: TripAdvisor.
Ciencia 16/03/2021

Descubren que el cráter por impacto más antiguo que se conocía en realidad es una formación geológica

¡Hemos sido engañados!

Durante estos últimos días Groenlandia ha estado en el foco de la exploración y los hallazgos científicos que tienen que ver con el universo. Hace poco, en el suroeste de este país, encontraron evidencias en las rocas, que sugieren que la Tierra estaba sumergida en un océano de magma. Y ahora, desestimaron una información sobre un cráter por impacto de meteorito en la ciudad de Maniitsog.

En el año 2012 un grupo de investigadores marcó un territorio en la ciudad de Maniitsog, en Groenlandia. Notaron una anomalía sobre una parte de la superficie a través del análisis de mapas geológicos. Entonces, tras varios años de estudios, llegaron a la conclusión que dicha irregularidad pertenecía a un impacto de meteorito.

Pero no se trataba de cualquier choque común de los que ocurren con cierta frecuencia, no. Se trataba, para ellos, del impacto de meteorito más antiguo de la Tierra. En ese momento determinaron que el choque tenía data de hace 3 mil millones de años. Fue un trabajo extenso que comenzó con una sospecha en el año 2009 y experimentos de campo entre los cursos 2010 y 2011. Hubo participación de científicos rusos, ingleses o suecos.

Puede fallar

¡Qué sorpresa! Resulta que no era como lo pensaban. En realidad, la anomalía de esta región de la superficie no se generó por el impacto de un meteorito. Es una simple formación de la tierra y sus procesos geológicos normales. ¿Es inusual? Sí, claro. Pero no deja de ser una formación. Según el estudio que publica la Universidad de Waterloo en su portal, nada chocó contra esta zona que se reparte entre agua y montaña.

El sitio de estudio específico del NO cráter es conocido como la estructura Archean Maniitsoq, en Groenlandia. El equipo dedicó horas, días y muchas semanas de trabajo para poder desestimar las conclusiones anteriores, que marcaba un hito en la humanidad. Sin embargo, no había vuelta atrás: “las características de esta región no son inconsistentes con un cráter de impacto”, sostienen en su estudio, los investigadores. El estudio estuvo dirigido por Chris Yakymchuk, profesor del Departamento de Ciencias de la Tierra y el Medio Ambiente de la Universidad de Waterloo.

“Los cristales de circón en la roca son como pequeñas cápsulas de tiempo. Conservan el daño antiguo causado por las ondas de choque que se obtienen del impacto de un meteorito. Entonces, no encontramos tal daño en ellos”, explica el profesor Yakymchuk.

Otra de las evidencias encontradas es un proceso al que identifican como metamorfismo. En el mismo las rocas se derriten y luego se recristalizan en las profundidades de la superficie. Detallan que puede ocurrir en dos periodos de tiempo: cuando es por impacto: este proceso se da casi de forma inmediata, o en millones de años, cuando es parte de la formación geológica. En consecuencia, el equipo de la Universidad de Waterloo encontró que esto sucedió 40 millones de años después de lo que indica el equipo anterior.

No fueron a estudiar un cráter

Quizás lo más sorprendente del asunto es que este equipo no fue a la ciudad de Maniitsog a estudiar el cráter. La intención era investigar el área para una posible exploración de minerales. Sin embargo, los datos e información recogida, les hizo desestimar la creencia del 2012.

“Nos decepcionó que no estuviéramos trabajando en una estructura que fue el resultado de un meteorito que golpeó el planeta hace tres mil millones de años, la ciencia se trata de hacer avanzar el conocimiento a través del descubrimiento, y nuestra comprensión de la historia antigua de la Tierra continúa evolucionando. Nuestros hallazgos proporcionan datos científicos para que las empresas de recursos y los buscadores de Groenlandia encuentren nuevos recursos minerales”, finalizaron.