logo
Estudios 26/03/2021

Hace 40 mil años existía un canguro musculoso capaz de trepar árboles

El canguro trepador de árboles sorprende por dos características que hoy no existen: su fisionomía y el lugar donde se desarrollaba.

Los canguros son las especies más emblemáticas de Australia. Pensar en uno es inmediatamente relacionarlo con el otro. Sin embargo, como toda la vida existente en nuestro planeta, hubo un antes. Es decir, estos animales son la evolución de un familiar que habitó la misma región hace miles de años. En este orden de ideas, hay un reciente hallazgo que se encontró con fósiles de los antiguos saltarines oceánicos. Y gracias a su estructura, lograron identificar algunas características y comportamientos que el canguro actual no tiene y que en caso de que las registrara sería un animal muchísimo más impresionante o tal vez un poco peligroso.

Gizmodo reseña un estudio que fue publicado en la prestigiosa revista científica Royal Society Open Science. Los investigadores y expertos estudiaron los fósiles de cráneos y otras partes óseas encontradas hace décadas en diferentes cuevas de la parte occidental de Australia. Después de años de análisis describen, en primer lugar, que este animal data de hace 40 mil años, aproximadamente. Asimismo, lo describen como un “canguro semiarbóreo”. Es decir, que era un animal que parcialmente pertenecía a los árboles. Tal cual mono, con la estructura como lo conocen, trepaba por las ramas que reinaban en lo que era una zona boscosa.

En detalle, las partes que encontraron de este extinto animal, fueron cráneos, dientes y extremidades. Con la cantidad de años que dataron su fecha de vida, identificaron que perteneció a la Edad de Hielo. “Este descubrimiento proporciona otro recordatorio de lo poco que entendemos incluso del pasado geológico relativamente reciente en Australia”, dijo Gavin Prideaux, uno de los autores del estudio. Prideaux es paleontólogo de la Universidad Flinders en Australia, según la reseña del portal citado.

Fisionomía del canguro extinto

Para comprender como estaba distribuido el cuerpo de este animal, primero hay que entender la región sobre la que vivía. Hace 40 mil años en el hemisferio norte reinaba un ambiente gélido cubierto por capas de hielo. A esta época se la conoce como el Pleistoceno. Mientras esto ocurría en la parte de arriba de la Tierra, en el centro sur, se gozaba de zonas boscosas y tropicales, muy parecido a lo de ahora. En específico, lo que hoy en Australia es una región árida, en ese momento era una zona rica en vegetación. En concreto: había árboles para trepar. Por lo tanto, de entrada lo marcan cómo un herbívoro de cuello largo.

“Esto es realmente interesante, no solo desde el punto de vista del comportamiento inesperado de trepar a los árboles en un ualabí grande , sino también porque estos especímenes provienen de un área que ahora está desprovista de árboles”, se pregunta otra de las autoras, Natalie Warburton, paleontóloga en la Universidad de Murdoch en Perth.

Explica el sitio mencionado que a muchos científicos les basta con estudiar las placas dentales y craneales para determinar ciertas características de los animales antiguos. Y en el caso de este canguro pasó que sí sacaron mucha información de estas partes. Sin embargo, fueron sus extremidades las que hicieron que se llegara a mejores conclusiones. En específico dos huesos de los brazos sugieren que fue un animal musculoso y de grandes pectorales. Además, la fisionomía determinó que podía alzar las extremidades superiores por encima de la cabeza.

Canguros trepadores

Hoy hay múltiples especies familias de los canguros que son capaces de trepar árboles. No obstante, no se ubican entre el grande que conocemos y que identificamos como propio de Australia. Es en esta característica en específico donde todos se sorprenden, ya que imaginan a un canguro, con mejor masa muscular y más grande, saltando entre los árboles, que además están en una zona que hoy tiene poca o nada vegetación