¿Por qué febrero tiene menos días que los otros meses?

¿Por qué febrero tiene menos días que los otros meses?

Hoy comienza febrero, el segundo mes del año, que contará con 28 días para 2021. ¿Cuál es el motivo de que sea el más corto?

Inicia febrero, el mes más corto del año: contará con 28 días en 2021. ¿Por qué el mes del amor y el carnaval es el que tiene menos días?

Todo tiene su origen en Roma, como la mayoría de las cosas en el mundo occidental. El año romano iniciaba el 1 de marzo (“martius”, en honor a Marte, el dios de la guerra), de acuerdo con el calendario original.

Éste se dividía en apenas diez meses, pero se le intercalaban otros de acuerdo con las estaciones.

El origen de febrero

El segundo rey de Roma, Numa Pompilio (753-674 antes de Cristo) le sumó dos meses más: así nació el calendario de 12 meses. ¿Cómo se llamaron los meses que sumó? Ianarius, en honor a Jano, y Februarius, para las fiestas “februas”, de purificación. Son nuestros enero y febrero.

Desde entonces, el año con 12 meses pasó a tener 354 días. En algún momento le sumaron el mes Mercedinus, en el que se le pagaba a la servidumbre.

El calendario de 365 días nace con los egipcios, que eran verdaderos expertos analizando el ciclo anual del Sol. Recordemos que su dios principal es Ra, que representa al Sol.

 

El nacimiento de febrero como lo conocemos

Julio César, influenciado por los egipcios, encargó la elaboración de un nuevo calendario al astrónomo y filósofo Sosígenes de Alejandría.

Sosígenes redistribuyó los días para los meses: eran 11 días en total. Los meses que tenía 29 días pasaron a 30, y los de 30 a 31. Recordemos que el año romano iniciaba en marzo: cada uno recibió un día. Pero no alcanzó para febrero, que se quedó en 28.

Febrero, el mes del amor.

Así nacía el calendario juliano, en honor a Julio César.

Cada cuatro años se sumaba un día para corregir el desfase entre el año trópico y el calendario, y éste quedó para febrero: cuando eso sucede, se denomina año bisiesto.

¿Por qué se llama bisiesto? Porque su nombre procede del latín “bis sextus ante calendas martii”, que quiere decir “repetido al sexto día antes del primer día del mes de marzo”.

Luego llegaría el papa Gregorio XIII, se apropiaría del calendario egipcio y lo adaptaría de tal forma que es el que conocemos hoy. Con sus 365 días, 12 meses de enero a diciembre y su día extra cada cuatro años.