Ciberdelincuente logra hackear un juguete sexual electrónico bloqueándolo durante su uso y pide "rescate" para liberarlo

Ciberdelincuente logra hackear un juguete sexual electrónico bloqueándolo durante su uso y pide "rescate" para liberarlo

"Tu pene es mío", les escribe a través de un mensaje, el hacker.

Los villanos existen en la vida real, no es solo una cosa que aparece en los comics. Uno de ellos, del que todavía no se conoce su identidad, ejecutó un malvado plan a través del Internet. Se trata de un ciberdelincuente que logró hackear un dispositivo que funciona como juguete sexual electrónico. Esta persona logró bloquear un cinturón de castidad mientras estaba en uso y pide rescate para su liberación. "Tu pene es mío", les dice a sus víctimas.

El juguete sexual en cuestión se llama Cell Mate. Es un dispositivo diseñado para hombres y se coloca en el área del pene. A través de una app que va en el celular se puede bloquear y desbloquear. Reseña el portal Vice que un sitio web que verifica actividad de malware en Internet, había advertido en octubre del año pasado, sobre la vulnerabilidad que presentaba la aplicación de este aparato.

Cell Mate

El ciberdelincuente se apodera del juguete sexual

En consecuencia, se comenzaron a registrar las primeras víctimas de ataques a los usuarios. Se obtuvieron capturas de pantalla de conversaciones entre el hacker y las víctimas. En todas, reseñaron, que iniciaban con la frase: "tu pene es mío". Entonces, después iniciaba el proceso de "negociación", para liberarte el miembro.

Una de las víctimas contó que afortunadamente no llevaba puesto el dispositivo, cuando fue hackeado. Pero si fue bloqueado y no podía acceder al juguete sexual. Compartió que el hacker le pidió 0.02 bitcoin (650 dólares aproximadamente), para liberarlo.

Revelan que hay un grupo importante de víctimas y elevan el pedido a la aplicación a que mejore su nivel de seguridad. Asimismo, hacen un llamado a los usuarios a que no todo necesariamente tiene que conectarse a Internet. Algunas cosas es mejor dejarlas a la vieja escuela, para evitar este tipo de inconvenientes.