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Estudios 23/01/2021

Confinamiento, ansiedad y exceso de alcohol es una muy, muy mala combinación

Un estudio explica que, a menudo, el consumo de alcohol es motivado para hacer frente al estrés. La pandemia del Coronavirus es el peor escenario.

Las personas con ansiedad y depresión son más propensas a reportar un aumento en el consumo de alcohol durante la pandemia del coronavirus. Un estudio realizado en Estados Unidos explica las razones del peligroso cóctel.

El confinamiento por el coronavirus es una de las principales herramientas para evitar los contagios. Sin embargo, desde marzo-abril de 2020, mantenerse en casa con la preocupación de no salir para no infectarse ha sido difícil.

Confinamiento, ansiedad y exceso de alcohol es una muy mala combinación

Sobre todo, para personas que sufren de ansiedad y depresión.

Hay un ejemplo sensible en Estados Unidos sobre los eventos trágicos y el aumento del alcoholismo. Después del 11 de septiembre de 2001, una cuarta parte de los neoyorquinos aumentaron el consumo, según explica Ariadna Capasso, autora de la investigación actual.

Imagínense ahora hacer frente a un virus que ha dejado más de 400 mil muertos en el país, entre más de 24 millones de contagios.

“Este aumento en el consumo de alcohol, particularmente entre las personas con ansiedad y depresión, es consistente con la preocupación sobre la pandemia”, señala Capasso.

 

Los resultados de la encuesta sobre el consumo de alcohol durante la pandemia

Individuos con condiciones preexistentes de ansiedad y depresión son los más susceptibles a caer en el alto consumo de alcohol. Los investigadores realizaron una encuesta en Facebook entre marzo y abril de 2020, y este fue el resultado.

De los 5.850 encuestados que dijeron que bebían, el 29% informó que aumentó su consumo de alcohol durante la pandemia. Mientras, el 19.8% informó que bebía menos, y el 51.2% no reportó cambios.

Confinamiento, ansiedad y exceso de alcohol es una muy mala combinación

Sin embargo, las personas con depresión tenían un 64% más de probabilidades de aumentar su ingesta de alcohol. Las que sufrían de ansiedad, un 41% más de probabilidades.

Destacaron los investigadores otros datos producto de la encuesta, esta vez según la edad:

  • Los adultos menores de 40 años fueron más propensos a reportar un aumento del consumo de alcohol.
  • Mientras, los adultos mayores de 40 años con síntomas de ansiedad y depresión tenían, aproximadamente, el doble de probabilidades de aumentar el consumo de alcohol.

Los investigadores pertenecen al NYU School of Global Public Health, y el estudio fue publicado en la revista Preventive Medicine. Para conocer más detalles acerca del estudio, puedes hacer click en el siguiente link.