Las misteriosas y fugaces nanoflare del Sol podrían haber sido captadas en su ciclo completo por primera vez en la historia

Las misteriosas y fugaces nanoflare del Sol podrían haber sido captadas en su ciclo completo por primera vez en la historia

Científicos de la NASA publicaron un estudio con datos del proceso completo de una nanoflare en la corona del astro rey en nuestro sistema.

Un grupo de científicos ha publicado un estudio en el que muestran datos que certifican que se podría haber captado el ciclo de vida completo de las nanoflare. Como lo reseña el mismo portal de la agencia espacial, estas pequeñas erupciones representan una mil millonésima parte del tamaño de las erupciones solares normales.

Las nanoflare son extremadamente pequeñas y sumamente abundantes. Son la más lógica explicación a las impresionantes temperaturas a las que llega la corona del Sol , aun estando lejos del núcleo. El primero en predecirlas fue el científico Eugene Parker, en 1972. Entonces, 48 años después se habría confirmado el ciclo completo de una de ellas.

Durante años los científicos intentan comprender las razones para las altas temperaturas de la atmósfera del Sol. La corona solar es millones de grados más caliente que las capaz que tiene abajo. Entonces la única explicación sería las nanoflare, pero nadie, nunca, las había visto.

Sol: Paul Andrew

La manera de identificar un nanoflare

Este fenómeno, al ser tan diminuto y breve se puede confundir con las secuelas pequeñas de las erupciones normales. Por lo tanto, los científicos explican los componentes que tienen que estar presente para saberlos diferenciar.

Las nanoflare se debe encender o calentar por reconexión magnética. En caso de que se eleve sus temperaturas por otro proceso, no se está en presencia del fenómeno. Los expertos dicen que los observatorios actuales cuentan con la tecnología necesaria para identificar las diferencias.

Además otro requisito indispensable es que esa elevación de temperatura tiene que calentar la corona. Otras erupciones solo calientan su entorno, pero este proceso expulsa calor a miles de kilómetros por encima.

Los expertos estaban estudiando unos pequeños bucles brillantes de aproximadamente 100 metros de diámetro. En el momento les pareció extraño que hubo aumento de temperaturas. Pero cuando fueron a los medidores específicos notaron que los niveles eran extremadamente elevados y focalizado de una manera inusual.