Ciencia

¡Huele a Navidad! ¿Qué es y cómo se produce ese icónico olor?

Los regalos, la comida y también los olores, son algunas cosas que identificamos con estas fechas

La Navidad ya está aquí y aunque este año sea un poco diferente, todavía hay algunas cosas que podemos disfrutar y no solo lo tangible, como la comida y los regalos, sino también otras, como los olores.

Moléculas escapistas

A pesar de ser algo que nos resulte intangible, los olores son algo mucho más material de lo que nos imaginamos.

Siempre que olemos algo, significa que hay materia llegando a nuestra nariz: algunas moléculas vuelan hasta ahí, donde tenemos receptores que las identifican.

Para que percibamos un olor, es necesario que haya compuestos volátiles, es decir que los materiales, aunque sean sólidos, contengan algunas moléculas que puedan escaparse al aire.

Eso no es lo único, pues también será necesario que esas moléculas puedan interactuar con nuestros receptores olfatorios, para así decir que podemos oler algo.

Bosque de moléculas

Los árboles de Navidad naturales, tienen un olor característico que muchos de nosotros por supuesto identificamos con estas fechas.

Los árboles, como la mayoría de las cosas que nos rodean, están formados por una mezcla de muchísimos compuestos.

En el caso de los pinos se han identificado más de 40 compuestos diferentes relacionados con su olor, algunos contribuyen con el olor de la madera, otros con el de las agujas, esas hojitas puntiagudas de los pinos.

Así que muchas veces un olor no se debe exclusivamente a un compuesto, sino a una mezcla de muchas moléculas que llegan todas juntas a nuestra nariz.

Moléculas navideñas

En el laboratorio, los químicos son capaces de separar los compuestos y analizar cuáles de ellos contribuyen más a un cierto olor.

En el caso de los pinos hay tres compuestos que podemos considerar los principales responsables del olor a Navidad.

Dos de ellos son compuestos que podríamos decir que son hermanos, pues se trata de dos tipos de moléculas que se parecen mucho en su estructura: el alfa-pineno y el beta-pineno. Y sí, adivinaron, se llaman así porque se aislaron justamente de los pinos, específicamente de la resina.

Otro de estos compuestos olorosos, es el acetato de bornilo, que está presente en los aceites esenciales que se pueden extraer de las agujas de los pinos. Este último se usa como aditivo en productos de limpieza que tienen aroma a pino.

Así que ya saben, si tienen el privilegio de presenciar de cerca estos aromas, sepan que no solo es eso, sino que cuando lo hacen, realmente se están llevando un pedacito de la Navidad a su nariz.

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