Científicos desarrollaron un método basado en microfibras para administrar y activar fármacos en el cerebro

Científicos desarrollaron un método basado en microfibras para administrar y activar fármacos en el cerebro

Se trata de instalar un dispositivo miniatura en el cerebro y así poder manipularlo para activar los fármacos a través de la luz. El método se llama fotofarmacología.

Un par de científicos de la Universidad de Ciencias y Salud de Oregón y el MIT desarrollaron una tecnología basada en microfibras para instalar un dispositivo miniatura en el cerebro, capaz de activar un fármaco a través de la luz. El método quedó identificado como fotofarmacología, y ya fue testeado en ratones de laboratorio.

El estudio estuvo dirigido por la profesora asociada del MITPolina Anikeeva. Además contó con la colaboración de James Frank, de la Universidad de Oregón. Entre ambos determinaron que se puede "administrar y activar un fármaco que puede ser inducido a unirse a su receptor por exposición a la luz", usando tecnología de microfibras, reseñó el portal de MIT.

Un hardware que permita la entrada de luz al cerebro

Encontrar un hardware que permita la entrada de luz al cerebro, fue el reto de estos dos científicos. Sostienen que fue una barrera importante, ya que sin controlar la luz, se les hacía imposible modular los circuitos neuronales. Por lo tanto, "nuestro trabajo ofrece un enfoque integrado para la entrega de luz y medicamentos a pedido a través de una sola fibra", expresaron.

En la explicación que detalla el portal mencionado, a través de este método se puede controlar el cerebro con un fármaco. Es un paso gigantesco para la ciencia y la actividad de la neurología. La prueba en los ratones constó del uso de una sustancia llamada capsaicina.

Esta misma fue insertada al receptor TRPV1 en las neuronas sensoriales que controlan la sensación de calor, publicó Slash Gear. Asimismo la región del cerebro a donde llegó la sustancia se llama "área tegmental ventral". La misma está relacionada al comportamiento de la búsqueda de recompensas.

Por lo tanto, al manejar este comportamiento fueron capaces de observar las elecciones que hacían los ratones en su hábitat creada en laboratorio. De esta manera, al notar que siempre buscaban la cámara que tenía capsaicina, se dieron cuenta que funcionó el experimento.

MIT