Un mecanismo improvisado con dos latas de pastel fue fundamental para detectar el origen de la más reciente ráfaga rápidas de radio

Un mecanismo improvisado con dos latas de pastel fue fundamental para detectar el origen de la más reciente ráfaga rápidas de radio

En la reciente detección de una ráfaga rápida de radio, los astrónomos utilizaron dos potentes telescopios y una antena improvisada con latas de pastel.

El mayor logro en los avances de la ciencia está en la mente de los expertos, en cada área de investigación. Es cierto que hay infinidad de aparatos tecnológicos que facilitan el trabajo, pero sin el conocimiento no hay logros. Y los científicos que detectaron por primera vez el origen de una de las ráfagas rápidas de radio (FRB) lo demostraron.

Las ráfagas rápidas de radio fueron detectadas por primera vez en el 2007. Desde entonces no se conoce lo que son, de dónde vienen o sus componentes. Ocurren en lugares tan lejanos y de forma tan veloz, que son prácticamente imposibles de detectar su origen.

Hasta abril de este año, que se detectó la más cercana de todas. A unos 32 mil años luz de distancia desde nuestro planeta. Además se identificó su origen: un magnetar. Es decir en una estrella muerta con campo magnético intenso.

Desde hace algún tiempo los científicos tenían sospechas que podría venir de este tipo de regiones del universo. Sin embargo, como todo en la vida, debía ser comprobado. Astrónomos del Instituto de Tecnología de California y la Universidad MCGill lo lograron.

Los instrumentos para detectar las ráfagas rápidas de radio

Para detectar las ráfagas rápidas de radio, los científicos de las casas de estudio mencionadas utilizaron dos potentes telescopios. Uno de ellos es radiotelescopio canadiense de unos 20 millones de dólares. Este último fue el que confirmó la fuente de origen de la FRB.

FRB radiotelescopio canadiense

Mientras que el otro fue mucho más económico. Es un telescopio de bricolaje, que cuesta alrededor de 15.000 dólares. Fue el gran protagonista de esta jornada histórica para la ciencia fue una antena improvisada. Para manufacturarla, el estudiante autor utilizó una tubería de metal y dos latas de pastel.

Antena FRB2

"Todavía no sabemos la suerte que tuvimos", dijo Christopher Bochenek, el estudiante de CalTech que construyó el sistema de antena DIY STARE2, reseñó Daily Mail.