Científicos encontraron un exoplaneta que podría tener lluvia de rocas y océanos de lava fundida

Científicos encontraron un exoplaneta que podría tener lluvia de rocas y océanos de lava fundida

El exoplaneta orbita muy cerca de su estrella masiva. Situación que hace sus condiciones internas sumamente extremas y complicadas para la vida.

De entrada se deja en claro que es imposible que se desarrolle la vida en este planeta. Hablamos de K2-141b. Este es un exoplaneta descubierto recientemente por un grupo de científicos que señalan que está compuesto de océanos completos de lava fundida. Además de tener una atmósfera tan extrema que sería capaz de ejecutar precipitaciones de rocas. La razón principal para estas características es que orbita demasiado cerca de su estrella masiva.

El estudio fue impulsado por la Universidad de York. Además participaron el Instituto Indio de Educación Científica y la Universidad McGill. Y como si las condiciones anteriores no bastaran, manifiestan que tienen vientos supersónicos que alcanzan los 5.000 kilómetros por hora.

Gracias a los datos que obtuvieron de diferentes observatorios espaciales, realizaron simulaciones computarizadas. Entonces encontraron que el océano de lava fundida, en una de las regiones del planeta, alcanza los 100 kilómetros de profundidad.

Lava

El clima del exoplaneta podría cambiar

Sostienen los científicos que todos los planetas rocosos, incluyendo la Tierra, comienzan su formación de esta manera. Es decir sumergidos en océanos de lava y fuego. En consecuencia después enfrían su superficie y así van cambiando las condiciones.

La diferencia que tiene K2-141b es su cercanía con su Sol. Dos tercios de este cuerpo celeste está, de manera perpetua, expuesto a las luz del día, reseña Slash Gear. Es gracias a su proximidad a su estrella masiva que está bloqueado gravitacionalmente.

"Todos los planetas rocosos, incluida la Tierra, comenzaron como mundos fundidos. Pero luego se enfriaron y solidificaron rápidamente. Los planetas de lava nos dan una visión poco común de esta etapa de la evolución planetaria", dijo el profesor Nicolas Cowan, en una publicación del portal de la Universidad McGill. 

Los primeros datos fueron colectados gracias al Telescopio James Webb. Y siguientemente harán nuevas predicciones con datos del Telescopio Espacial Spitzer. El propósito es verificar si con las simulaciones son capaces de constatar que habrá un cambio climático en este exoplaneta.