Estados Unidos: Hallan elementos del origen de la vida en un meteorito

Estados Unidos: Hallan elementos del origen de la vida en un meteorito

El meteorito cayó en un lago congelado en Michigan, y posee algunos elementos clave para la creación de la vida.

Una luz en medio de la noche sorprendió a los habitantes de la localidad de Hamburgo, Michigan. Fue un meteorito que cayó sobre un lago congelado. Los estudios realizados a la roca dejaron a varios estupefactos.

La roca cuenta con elementos clave del origen de la vida.

Aunque el hecho ocurrió en 2018, apenas este año se descubrió que tiene compuestos orgánicos que son base en aminoácidos, grasas y ADN.

Parte del meteorito que cayó en Detroit en 2018.

La hipótesis de los científicos es que es posible que los mismos elementos hayan estado en el meteorito gigante que acabó con la vida de los dinosaurios hace millones de años. Con esos elementos se originó la vida hoy conocida.

Lo dice Phillip Heck, curador del Museo Field de Chicago.

 

La palabra de los científicos sobre el meteorito y los elementos que lo conforman

“Este tipo de compuestos orgánicos probablemente fueron traídos a la Tierra por meteoritos hace millones de años. Pudieron haber contribuido a los orígenes de la vida sobre nuestro planeta”, afirmó Heck.

Según el experto, el meteorito de Detroit “es especial porque cayó sobre un lago congelado y se recuperó rápidamente. Era muy prístino”.

“Podíamos ver que los minerales no estaban muy alterados. Más tarde descubrimos que contenía un rico inventario de compuestos orgánicos extraterrestres”, recalcó.

El Servicio Geológico de Estados Unidos señaló que la caída de la roca generó el equivalente a un sismo de magnitud 2.0.

La NASA apuntó que el meteorito medía casi dos metros y se desmoronó a casi 32 kilómetros de la superficie.

Aparte de los compuestos orgánicos ya nombrados, la roca tenía el material condrita H4. Recordemos que, como todo elemento que cae en la Tierra, es producto de algún planeta o cuerpo celeste desmoronado en el Universo.

El descubrimiento sobre el material de la roca se publicó en la revista Meteoritics & Planetary Science.