Mujer tenía un intenso dolor de cabeza: eran larvas en su cerebro

Mujer tenía un intenso dolor de cabeza: eran larvas en su cerebro

Ocurrió en Australia: la persona desconoce cómo pudieron haber entrado las larvas en su cerebro. Un caso extrañísimo.

Una mujer de 25 años sufría un intenso dolor de cabeza. Luego de tomar calmantes y no conseguir la solución, se sometió a exámenes. Tenía larvas en su cerebro.

El reporte fue publicado por The American Journal of Tropical Medicine and Hygiene, una revista especializada.

La persona no era ajena a los dolores de cabeza, llegando a experimentar migrañas con “auras” visuales desde los 18 años. Sin embargo, podía calmarse con analgésicos.

Este último dolor no lo pudo calmar, y sus síntomas visuales eran muchos más graves, de acuerdo con la publicación.

Asistió al médico, donde le recomendaron realizarse una resonancia magnética en su cabeza. La finalidad era descartar algún tumor.

En el hospital encontraron que tenía una lesión cerebral, y procedieron a realizarle una cirugía. La lesión era un quiste, pero no estaba hecho de tejido humanos: contenía larvas.

 

La neurocisticercosis, larvas en su cerebro

El diagnóstico médico: la joven padecía una neurocisticercosis. Esta es una enfermedad producida por parásitos, con síntomas como cefalea, convulsiones y ceguera.

Según la Facultad de Medicina de la UNAM, “es la enfermedad parasitaria más frecuente en el sistema nervioso central, y afecta del 2 al 4% de la población general en áreas endémicas”.

El cuerpo se convierte en huésped intermediario de la Tenia solium. El ciclo de la larva comienza con el contacto de cerdos con heces humanas.

Lo curioso es que la mujer nunca viajó al extranjero, aunque pudo estar en contacto con alguien que sí lo hizo. Esta enfermedad es probable que se encuentre en América Latina, África o Asia.

De acuerdo con los autores de la investigación, su trabajo como barista pudo haberla puesto en contacto con decenas o cientos de personas que sí pudieron contraer directamente la enfermedad.

Actualmente la australiana se encuentra fuera de peligro y en plena recuperación, pero los médicos continúan realizando investigaciones.