Una cena romántica sabe peor a media luz, de acuerdo con estudio

Una cena romántica sabe peor a media luz, de acuerdo con estudio

¿Quieres una cena romántica? Piénsalo dos veces si la harás a media luz: un estudio sugiere que la comida sabe peor.

Buena compañía, música instrumental, un espacio a media luz… es el estereotipo de la cena romántica. Pero científicos holandeses sugieren que lo pienses dos veces antes de bajar la intensidad de la iluminación.

De acuerdo con un equipo de la Universidad de Maastricht, la luz influye en el sabor de la comida. Mientras el ambiente sea más brillante, el sabor es más intenso. Si es más tenue la luz, el sabor es menos delicioso.

El experimento de la iluminación en la gastronomía.

“Los resultados muestran así que la modificación del nivel de iluminación ambiental no solo aumenta al ambiente”, apunta el equipo. “También cambia la experiencia de sabor general de la comida que se sirve”.

“El primer sabor llega con los ojos”, señaló Luke Garnsworthy, fundador del restaurante inglés Crocker Tring, en entrevista con el Telegraph. “En mi mente tiene perfecto sentido iluminar la mesa. Queremos que nuestros huéspedes puedan festejar con sus ojos, y también compartir fotos de los platos con sus amigos”.

El estudio fue publicado en Science Direct. 

 

Así se realizó el experimento a media luz y con iluminación total

El experimento con la iluminación se realizó con 138 participantes en un restaurante de alta cocina. Se utilizaron lámparas colgantes durante días distintos.

Según el día, se les asignó a los comensales un ambiente a media luz o con iluminación total.

Se les sirvió un plato con queso de cabra, setas marinadas y cítricos, con los cuatro sabores básicos: sal, agrio, dulce y amargo. Las texturas intentaron ser lo más equilibradas posibles.

No es lo mismo comer a media luz que con la iluminación total.

Luego se les dio a los invitados un breve cuestionario, que sería llenado tras la degustación.

Calificaron tanto la intensidad del sabor como la iluminación ambiental, además del sonido, los aromas y los llamados “estímulos táctiles ambientales”.

De acuerdo con el equipo de la Universidad de Maastricht, los comensales con la luz ambiental completa calificaron el sabor general como más intenso.

Los resultados variaron los días en los que la comida se entregó a media luz.