La NASA observa con detenimiento el que podría ser el primer planeta sobreviviente que orbita una estrella enana blanca

La NASA observa con detenimiento el que podría ser el primer planeta sobreviviente que orbita una estrella enana blanca

Por lo general los planetas que se acercan a la estrella enana, similar a nuestro Sol, son absorbidos y destruidos por su inmensa gravedad.

Distintas misiones de la NASA miran con detenimiento lo que podría convertirse en un acontecimiento sin precedentes. Se trata de un planeta que logró sobrevivir a una estrella enana blanca tras realizar un acercamiento. Este cuerpo celeste estaría orbitando sin problemas esta estrella similar a nuestro Sol.

Los astrónomos utilizaron dos observatorios espaciales para observar el comportamiento de este fenómeno. Uno de ellos es el Telescopio Espacial Spitzer, retirado en enero de este año y del cual solo tomaron datos. Mientras que el otro es el Satélite de Estudio de Exoplanetas en Tránsito (TESS, por sus siglas en inglés). En primer lugar detallaron los tamaños de ambas formaciones. Y pretender verificar si el planeta que orbita la estrella mantendrá su estabilidad.

La estrella enana blanca es solo un 40 por ciento más grande que la Tierra. Mientras que el objeto que está sobre su órbita es aproximadamente del tamaño de júpiter. Desde la agencia espacial nombraron al planeta WD 1856 b y a la estrella WD 1856+534. El planeta es siete veces más grande que su sol.

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La NASA sobre el planeta

"WD 1856 b de alguna manera se acercó mucho a su enana blanca y logró mantenerse en una sola pieza. El proceso de creación de la enana blanca destruye los planetas cercanos, y cualquier cosa que luego se acerque demasiado suele ser destrozada por la inmensa gravedad de la estrella. Todavía tenemos muchas preguntas sobre cómo WD 1856 b llegó a su ubicación actual. Y además sin encontrarse con uno de esos destinos", dijo Andrew Vanderburg. Este científico es profesor asistente de astronomía en la Universidad de Wisconsin-Madison.

Los observatorios espaciales ubicaron a este planeta a una distancia de 80 años luz. Específicamente en la constelación norteña de Draco. Por lo inusual de su comportamiento pretenden generar una vigilancia mayor sobre este evento. Además de recolectar todos los datos posibles.