Estudio sugiere que el calentamiento global emite ocho veces más dióxido de carbono que erupciones volcánicas a gran escala

Estudio sugiere que el calentamiento global emite ocho veces más dióxido de carbono que erupciones volcánicas a gran escala

El humano emite cantidades gigantescas de CO2 que introduce carbono a los océanos de una manera impresionantemente masiva y muy acelerada.

Científicos de la Universidad de Columbia en Nueva York, publicaron un alarmante estudio que tiene dos protagonistas que se relacionan directamente. Uno es la generación de CO2 a través del calentamiento global y otro es el responsable: el ser humano. Reza parte del estudio que reseña Daily Mail que la cantidad de dióxido de carbono que ingresa a los océanos, es ocho veces más grande que la que emiten erupciones volcánicas a gran escala.

Para explicar y comparar la magnitud de este acontecimiento, los científicos ponen el ejemplo de un evento que ocurrió hace aproximadamente 55 millones de años. Para esa época el calentamiento global generó erupciones volcánicas a gran escala. Esto llevó dióxido de carbono hacia los mares que trajeron consecuencias. En ese momento el CO2 mató una cifra de entre el 35 y 50 por ciento de unas criaturas llamadas foraminíferos. Estos son unos microrganismos con caparazón que viven en el fondo del océano.

La cantidad que hoy se registran en nuestros mares superan con creces las de antes. Sin embargo cambia la velocidad en la que ingresa. Los científicos manifiestan que si ingresara lentamente, sería otro el panorama. "Si agrega carbono lentamente, los seres vivos pueden adaptarse. Si lo haces muy rápido, es un gran problema", dijo el geoquímico Bärbel Hönisch. Este experto es el autor principal del artículo y pertenece a la casa de estudios antes mencionada.

Carbono

El carbono en el océano

Los científicos fueron al campo de estudios: el océano. Una vez allí calcularon la cantidad de carbono que ingresa. Además recrearon las condiciones que atravesaba el planeta hace 55 millones de años. Método que les permitió calcular la cantidad de carbono que había entonces. De esta manera pudieron llegar a la cifra y velocidad en la que esta sustancia contamina nuestras aguas.

"Queremos entender ahora cómo va a responder el sistema de la Tierra a las rápidas emisiones de dióxido de carbono", finalizaron los investigadores en su estudio.