Las consecuencias que puede generar la simple acción de darle comida a las palomas en una plaza

Las consecuencias que puede generar la simple acción de darle comida a las palomas en una plaza

Un estudio de la Universidad de Londres, sobre el comportamiento de las palomas, notó que cuando estas aves ganan peso se tornan agresivas y dominantes.

Una acción muy común en muchas plazas del mundo es ver a los niños dándole de comer pan a las palomas. En ocasiones no solo los niños se animan, jóvenes, adultos y hasta parejas de ancianos se divierten con estas particulares aves. Sin embargo esto podría acarrear una consecuencia negativa. Pues un estudio reciente notó que las palomas, cuando ganan peso, extrañamente se tornan agresivas. Mientras que cuando vuelven a su peso promedio, dejan de serlo.

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El estudio buscó comprender como se comporta la sociedad de estos pájaros. Entonces mientras observaban su vida social observaron que los grupos están dominados por las palomas más pesadas. Es decir las robustas lideran su manada. Entonces si habían palomas flacas, al engordar un poco iban subiendo de rango. En el estudio se observó también cual tenía mejor acceso a la comida y a las parejas, según el estudio que publicó Daily Mail.

Palomas Plaza

Peso artificial sobre las palomas

Para el estudio, los investigadores de la casa de estudio británica, añadieron pesas artificiales sobre las palomas. Seleccionaron 17 palomas en general para realizar la investigación: ocho machos y nueve hembras. Entonces a las que les pusieron peso artificial, cambiaron su actitud dentro de su comunidad. Por lo general el macho es quien es más propenso a cambiar estas características.

Los que tenían la masa extra en su cuerpo se volvieron dominantes. Uno, según señala el portal antes citado, aumentó su agresividad en un 750% por ciento. "Es posible que la masa añadida los haga sentir en mejores condiciones fisiológicas y, por lo tanto, más dispuestos a pelear", dijo uno de los científicos.

Pero entonces el cambió se noto cuando les retiraron el peso artificial que tenían sobre sus cuerpos. Sorpresivamente regresaron al estado sumiso acorde a su anatomía. Los autores del estudio afirman que estas actitudes predominan en la gran mayoría de las especies del mundo animal.