La NASA muestra imágenes de superbolts en Júpiter, y son espectaculares

La NASA muestra imágenes de superbolts en Júpiter, y son espectaculares

Los superbolts o súper rayos son descargas eléctricas que liberan mil veces más energías que un rayo normal. Mira las fotos de la NASA.

La NASA anunció que la nave espacial Juno observó una vez más superbolts en la atmósfera de Júpiter. Son espectaculares las imágenes, pero solo se generan más preguntas sobre el amoníaco en el planeta.

Los superbolts o súper rayos son descargas eléctricas que liberan mil veces más energías que un rayo común. No solo pueden verse en Júpiter: en la Tierra, sobre todo en el hemisferio norte, aparecen.

El portal Science News explica que la NASA realizó varias observaciones de estos fenómenos gracias a Juno. Juno es una sonda espacial de la agencia norteamericana que orbita Júpiter, recopilando imágenes.

Heidi Becker encabeza el monitoreo de la radiación de Juno. Ella explicó que “los estrechos sobrevuelos de la sonda sobre las nubes nos permitieron ver algo sorprendente”.

“Destellos más pequeños y superficiales (de relámpagos), a altitudes mucho más altas en la atmósfera de Júpiter de lo que se suponía posible”, agregó.

 

¿Cómo surgen los superbolts, de acuerdo con la NASA?

Para que estos súper rayos aparezcan en altitudes mayores, debe existir una forma de mantener el agua en su estado líquido. De acuerdo con Nerdist, allí es donde aparece la importancia del amoníaco, un compuesto de nitrógeno e hidrógeno.

El sistema meteorológico del planeta gigante es impulsado por agua y amoníaco. Debido a la presencia de este último elemento en la atmósfera, el agua puede alcanzar altitudes mucho mayores antes de congelarse.

Eso permite la formación de los superbolts en esa zona.

Apunta Becker que “a esa altitud, el amoníaco actúa como un anticongelante, reduciendo el punto de fusión del hielo de agua y permitiendo la formación de una nube con líquido de agua de amoníaco”.

“En este nuevo caso”, recalca la científica en el comunicado de NASA, “las gotas que caen de líquido de agua de amoníaco pueden colisionar con los cristales de hielo de agua ascendentes”.

Así se forman los súper rayos, de acuerdo con esa teoría.