Descubrieron misteriosa criatura animal que vivió en la Antártida hace 250 millones de años

Descubrieron misteriosa criatura animal que vivió en la Antártida hace 250 millones de años

Afirman los investigadores de Harvard que se trata del primer ejemplo de un animal hibernando para sobrevivir a la época más gélida del año.

Las consecuencias del calentamiento global ha permitido que se conozca un poco más sobre animales prehistóricos que vivieron en regiones como la Antártida. El deshielo de los polos permite que aparezcan fósiles que dan información de la fauna de hace millones de años. Recientemente un equipo de Harvard, liderado por la Dra. Megan Whitney encontró datos de una misteriosa criatura animal. Según los componentes que hallaron, notaron que se trata del primer ejemplo de una especie hibernando para sobrevivir al invierno.

Fueron dos los acontecimientos con los que se encontró el grupo de científicos. Los datos de su anatomía, extraña y misteriosa. Y además de su comportamiento durante las épocas gélidas del año. Reseña el portal Daily Mail que el animal quedó identificado como Lystrosaurus. Según explican su aspecto era algo como un cruce entre un cerdo gigante y un lagarto.

Animal Hibernando

El primer animal hibernando

Uno de los primeros datos que sugieren que el Lystrosaurus hibernaba durante el invierno, es la zona que habitaba. Es normal que las regiones polares, un animal tome sus previsiones para pasar las largas noches y guarden grandes cantidades de comida para la época. Sin embargo los científicos emplearon un nuevo método que consiste en estudiar los componentes de sus colmillos. Toman una rebanada fina de la parte mencionada y ahí pueden ver algo llamado "anillos de estrés". De esta manera pudieron demostrar que la hibernación existe desde antes de los dinosaurios.

Los datos fueron comparados con animales modernos y se encontraron similitudes suficientes para emitir conclusiones. Otras características del animal sugieren que era robusto y rechoncho. Caminaba sobre cuatro patas y se acercaba a los dos metros y medio de largo. Aparte de los colmillos no contaba con dientes internos, solo el par de puntiagudos que sobresalían de su mandíbula. Componentes que le permitieron buscar debajo de la tierra por tubérculos y otros vegetales.

Colmillos