Coronavirus: ¿De qué está hecha la vacuna que registró Rusia?

Coronavirus: ¿De qué está hecha la vacuna que registró Rusia?

Rusia registró este martes la primera vacuna contra el coronavirus. Según el Gobierno de Vladimir Putin, ha inmunizado a los que la recibieron.

Rusia dio un paso adelante en la lucha contra el coronavirus, registrando la primera vacuna. Según el Gobierno de Vladimir Putin, ha inmunizado a los que la recibieron.

Pero, de ¿qué está hecha la vacuna, bautizada como Sputnik V?

Apunta el portal RT que fue creada de forma artificial, sin ningún elemento del coronavirus en su composición.

Se basa en el adenovirus humano: esta es una familia de virus que infecta tanto a humanos como a otros animales. Son la causa común de enfermedades respiratorias cuando las infecciones no son severas.

 

Así se llegó a la vacuna rusa contra el coronavirus

RT indica que participaron en sus ensayos 76 voluntarios, que resultaron inmunes al COVID-19 cuando se les suministró.

La vacuna se presenta de forma liofilizada, en un polvo que, tras mezclarse con un líquido, se administra de forma intravenosa.

El Ministerio de Salud ruso explicó que la vacuna se administra en dos etapas para crear una inmunidad a largo plazo. El período sería de dos años.

 

Vladimir Putin

 

Binnofarm, la empresa que produjo el medicamento junto a Gamaleya, sería capaz de producir 1.5 millones de dosis anuales. No obstante, las pruebas clínicas continuarán, aumentando la cantidad de personas que la recibirán.

Gamaleya es el Centro Nacional de Investigación de Epidemiología y Microbiología.

Para finales de año se realizarán campañas de vacunación nacionales, hablándose de octubre como mes de inicio.

“Los desarrolladores de la vacuna prepararon los documentos para la realización de las futuras investigaciones clínicas”, apuntó Mijaíl Murashko, ministro de Salud ruso.

 

¿Qué dice la OMS sobre la vacuna rusa?

Hay escepticismo aún sobre la efectividad de la vacuna rusa contra el coronavirus. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, todavía toca revisar el compuesto.

“Permanecemos en contacto con las autoridades rusas”, afirmó Tarik Jasarevic, portavoz del organismo. “Debe realizarse una revisión y evaluación rigurosa de todos los datos de seguridad y eficacia requeridos”.

“Acelerar los progresos no debe significar poner en compromiso la seguridad”, recalcó el portavoz.