Coronavirus: un estudio afirma que el COVID-19 puede entrar por los ojos

Coronavirus: un estudio afirma que el COVID-19 puede entrar por los ojos

Especialistas en oftalmología presentaron un informe que indica que los ojos pueden servir como portal de entrada para el coronavirus.

Mientras el planeta sufre las consecuencias de la emergencia sanitaria que generó el coronavirus, los científicos continúan revelando información y síntomas sobre la enfermedad. Recientemente, un estudio presentado en la Universidad Johns Hopkins, en Baltimore, reveló que los ojos pueden servir como portal de entrada para el COVID-19. La investigación fue dirigida por el doctor Lingli Zhou, del Departamento de Oftalmología, en la mencionada casa de estudio.

Los expertos a cargo de la investigación notaron que algunos pacientes de coronavirus mostraron síntomas en la conjuntiva. Realizaron muestras en lágrimas y encontraron que el COVID-19 estaba presente en el líquido. En consecuencia concluyeron que quienes porten el virus lo pueden transmitir a través de los ojos. Y los que están sanos se pueden contagiar por la misma vía.

"La superficie ocular podría potencialmente servir como un portal de entrada. Se podría dar a través de la exposición a gotas en aerosol o contacto mano-ojo", sostuvieron. Es importante recordar que una de las recomendaciones de la OMS es no pasar las manos por la cara, hasta no lavarlas con jabón. A menos que se mantenga un constante uso de alcohol en gel o guantes.

Antecedentes de coronavirus transmitido por los ojos

El portal News Medical recordó que hace meses, cuando en China solo iban 26 muertos y el virus era desconocido, un doctor advirtió este fenómeno. Se trata de Wang Guangfa, especialista en enfermedades respiratorias de la Universidad de Pekín. El mismo médico aseguró que se infectó por tratar pacientes sin protección visual. Entonces de manera cronológica sufrió enrojecimiento de los ojos y más adelante se le detectó neumonía.

Ojos Covid

Para asegurar su teoría hicieron experimentos en ojos de personas que ya habían fallecido por razones ajenas al COVID-19. En los globos oculares detectaron la presencia del receptor de ACE2. Este componente es clave para que el virus se hospede y logre su entrada al resto del organismo.