Españoles crean combustible a partir de aguas residuales que no emite CO2

Españoles crean combustible a partir de aguas residuales que no emite CO2

Ingelia es una compañía que ha logrado crear un proceso industrial para producir combustible biocarbonado mucho más amigable con el medio ambiente.

Visualicen una sociedad avanzada, donde sus propias aguas residuales sean el combustible del futuro para sus calderas, sus parrilladas o cualquier cosa que requiera carbón.

Puede sonar inconcebible y tal vez no muy gourmet. Pero es una posibilidad tangible, gracias a los chicos de Ingelia.

En México, ya hay camiones circulando con gas de nopal

Una empresa mexicana distribuye gas natural producido con nopal, conoce acerca de este nuevo y exitoso biocombustible que quiere sustituir la gasolina.

Una compañía española que ha desarrollado un peculiar proceso industrial para producir combustible biocarbonado que no emite Dióxido de Carbono (CO2) al consumirse.

Los amigos del Business Insider han publicado un extenso y muy interesante reportaje donde explican a profundidad esta tecnología.

Misma que cuenta con una peculiaridad, ya que las unidades finales para combustión están creadas a partir de composta y… aguas residuales.

Cómo funciona el Biocarbón

Españoles crean combustible que no emite CO2 a partir de aguas residuales

La pieza clave del modelo de Ingelia sería el Biocarbón. Un material rico en carbono orgánico, hidrógeno y producido a partir de residuos vegetales urbanos, residuos industriales de alimentos y aguas residuales.

Esta mezcla crearía un producto altamente eficiente como sustituto del carbón. Ya que sus emisiones contaminantes serían mínimas:

Utilizando 1 tonelada de biocarbón de Ingelia como combustible sólido sustituyendo al carbón fósil aporta una reducción de 2,2 kg de CO2 por kg de Biocarbón utilizado.

Además, al ser producida a partir de restos orgánicos, el Biocarbón de Ingelia tiene una contribución aún mayor a las reducciones globales de emisiones, ya que evita las emisiones en vertederos y no afecta al uso de suelo.

Con presencia actualmente en Españla, Italia y Reino Unido, el proceso de tratamiento de residuos para crear el biocarbón ha comenzado a implementarse en distintas plantas de desechos dentro de dichos países.

Su meta es que para 2020 puedan sustituir 220,000 toneladas de carbón convencional con sus cilindros.