Artista hackea Google Maps con un carrito para niños

Artista hackea Google Maps con un carrito para niños

Engañar a Google Maps sería extraordinariamente sencillo. Sólo se necesita un carrito infantil y un montón de smartphones con el GPS activo.

A estas alturas Google Maps se ha convertido en una plataforma casi indispensable para cualquier usuario de smartphone que necesite desplazarse por las calles de la ciudad.

Bajo esa perspectiva la aplicación ha robustecido sus funciones con el paso de los años. Creciendo a un grado tal donde incluso podemos ver el flujo del tráfico por las calles; o hasta analizar cómo avanza el coronavirus en todo el planeta.

En tiempo real: el práctico mapa de Google para seguir el avance del coronavirus

Ya hay más de 50′ personas fallecidas producto del Coronavirus y según el ministro de Salud de China, Ma Xiaowei, el país está ingresando a una “etapa crucial” ya que “parece que la capacidad de propagación del nuevo virus se fortalece”.

Sin embargo, "hackear" a Google Maps para alterar sus lecturas de atascos vehiculares sería bastante sencillo.

Así lo acaba de comprobar el artista digital Simon Weckert. Quien compartió a través de su canal de YouTube un curioso experimento.

Donde demostró cómo pudo engañar a la plataforma para alterar las notificaciones de tráfico por su barrio:

El experimento es tan sencillo que cualquiera podría replicarlo. Ya que el tipo únicamente tomó un carrito para niños, puso en él 99 smartphones con el GPS activado y se puso a caminar por las calles.

A la par fue capturando los cambios en las lecturas de tráfico de Google Maps, para comprobar que se reportaban congestionamientos donde simplemente no existían.

La lógica es simple, Weckert caminaba a paso normal, pero la plataforma al detectar 99 smartphones en la misma calle, avanzando a un ritmo lento para estar en un automóvil, en automático marcaba que había un colapso serio de tránsito.

Como podemos observar la realidad es que las calles estaban vacías. Pero Google Maps creía que cada smartphone representaba un coche atorado en esa calle.