Piel artificial sensible al tacto permite interactuar con gente al otro lado del planeta

Piel artificial sensible al tacto permite interactuar con gente al otro lado del planeta

Científicos presentan nuevo proyecto donde la piel artificial sensible al tacto puede ayudar a estrechar lazos con un poco de realidad virtual.

Hace cuatro años exactos compartimos con ustedes el gran avance tecnológico de la creación de un nuevo tipo de piel sintética capaz de "sentir" el tacto.

En su momento se habló de un gran potencial sobre lo que se podría hacer con este avance. Sin embargo parece que todo se quedó relativamente estancado hasta ahora, que se les ocurrió mezclar todo con Realidad Virtual (VR); para lograr interacciones con personas que físicamente están muy muy lejos.

Ingenieros desarrollan piel sintética sensible al tacto

Millones de nanotubos convierte la presión en pulsos eléctricos.

Según marca una publicación de Science Daily, esta variable de aplicación es descrita como un sistema de 'VR epidérmico',  desarrollado por investigadores de la Universidad de Northwestern:

piel

Estamos ampliando los límites y las capacidades de la realidad virtual y aumentada. En comparación con los ojos y los oídos, la piel es una interfaz sensorial relativamente poco explorada que podría mejorar significativamente las experiencias.

Es lo que marca Yonggang Huang, quien dirigió la investigación. Aquí, la piel artificial puede adherirse cómodamente a las superficies curvas de la piel sin necesidad de baterías, ni cables para alimentar todo.

Esta piel sintética consiste en una lámina cuadrada de seis pulgadas de material delgado, suave y flexible, incrustado con 32 pequeños actuadores vibratorios.

La frecuencia y la amplitud de cada actuador se pueden ajustar de forma independiente para generar una sensación de tacto sobre la piel. Creando este efecto como si la persona estuviese acompañada.

La idea es bastante sencilla. Los dos interesados se recubren con esta piel sintética y se ponen un dispositivo de realidad virtual que permita ver al otro.

El sistema de piel sintética se sincroniza en paralelo y a partir de ahí todas las interacciones de tacto se podrían sentir, en teoría, como si estuviesen presentes ahí.