"Los cables secretos de China": Investigación destapa vigilancia y violación digital a etnia Uigur

"Los cables secretos de China": Investigación destapa vigilancia y violación digital a etnia Uigur

Una investigación del ICIJ destapó y profundizó en la utilización de apps y recintos "carcelarios" educativos de China con la minoría musulmana.

El ICIJ (Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación), lanzó un gran reportaje que profundiza en los abusos, la celosa vigilancia, la violación de privacidad digital y muchas cosas más que el régimen de China realizó contra  la minoría musulmana uigur, sometida a una férrea vigilancia a través de un complejo entramado tecnológico.

En esta investigación, se cuenta como el gobierno central de Xi Jinping, ha controlado a los uigures, un grupo étnico de origen turco, que tienen una población estimada de 11 millones en la provincia de Xinjiang, zona de vital importancia en la nueva ruta de la seda planificada por Beijing.

Básicamente y en sencillo, este grupo étnico es considerado un peligro por sus aires separatistas en lo que ellos llaman  Turkestán Oriental, territorio que consideran autónomo.

Para eso, China creó unas "escuelas" en la zona de Xinjiang, que en realidad son relatados por los uigures como verdaderas cárceles, donde con grilletes en manos y pies, obligan a esta minoría a adaptarse a las costumbres del régimen, en campos que están vigilados con cámaras las 24 horas del día.

Qué tienen los archivos que el ICIJ investigó sobre China y los uigures

Lo que recolectó el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación son cinco archivos internos que datan de 2017 y que están firmados por Zhu Hailun, quien entonces era máximo responsable de la seguridad en Xinjiang y miembro destacado del Partido Comunista.

Según cuenta el diario "El País", lo que contiene la investigación es:

  • 1) Un telegrama de 2017 que desgrana en nueve páginas los 25 puntos que tiene que seguir el personal en los llamados centros de reeducación y entrenamiento. Se explican los protocolos de seguridad, de control y de adoctrinamiento.
  • 2) Cuatro boletines desarrollados a lo largo de 11 páginas, todos firmados por Zhu y elaborados por el “Comando del Partido en la región autónoma de Xinjiang para el asalto y represión en el frente”. Están fechados 16 de junio, 21 de junio, 25 de junio y 29 de junio de 2017. La lectura de estos boletines da muestra de las actividades de la Plataforma Integrada de Operación Conjunta (IJOP, en sus siglas en inglés), una suerte de gran hermano tecnológico para la vigilancia y seguimiento de sospechosos y su posible arresto o internamiento en centros de reeducación.
  • 3) Entre los archivos se incluye también la sentencia del caso judicial contra el ciudadano uigur Nebijan Hojaahmet, musulmán y natural de Xinjiang, sentenciado a 10 años de cárcel por defender prácticas diarias del islam como rezar cinco veces al día o por pedir a sus compañeros de trabajo no blasfemar ni ver pornografía.

La vigilancia en una app móvil

Una de las cosas que destapó el ICIJ es como China vigiló una app móvil usada por la minoría musulmana llamada Zapya, "desarrollada por una startup con sede en Beijing que alienta a los usuarios a descargar el Corán y compartir las enseñanzas religiosas con sus seres queridos".

Además permite el envío de archivos, fotos y videos de un teléfono a otro, sin necesidad de conexión por internet.

ICIJ explica que:

Un documento incluido en China Cables instruye a los funcionarios del gobierno a localizar y arrestar a personas descritas como "terroristas violentos y elementos extremistas que usaron el software 'Kuai Ya' para difundir audio y video con características terroristas violentas".

El material no explica cómo el gobierno obtiene los datos de los usuarios de Zapya, la única aplicación mencionada en los documentos por su nombre. Los documentos no indican que la compañía cooperó con las autoridades chinas.

Los refugiados uigures dicen que la policía a menudo confisca teléfonos y los revisa.

Otra advertencia la hizo la oficina de "Human Rights Watch", que apuntó a la "Plataforma Integrada de Operaciones Conjuntas".

Maya Wang, investigadora senior de China del grupo de derechos humanos, dijo que cada vez que alguien en Xinjiang compra un automóvil o, de hecho, cualquier cosa que requiera una licencia oficial, sus datos personales se cargan en La base de datos de la plataforma. Su propósito, dijo, es filtrar "los residentes de Xinjiang a través del tamiz de la tecnología".

China ICIJ