Un fresco hallado en Pompeya ilustra la sangrienta lucha a muerte de dos gladiadores

Un fresco hallado en Pompeya ilustra la sangrienta lucha a muerte de dos gladiadores

El fresco tiene la forma de trapecio y mide aproximadamente 1,12 por 1,5 metros. Fue encontrado en una pared en las ruinas de una antigua taberna de Regio V.

Pompeya es uno de los sitios arqueológicos más estudiados del mundo y también de los más recordados porque casi la totalidad de su población murió a causa de una erupción volcánica en el Monte Vesubio. Miles de años después, este sitio sigue dando sorpresas a la comunidad científica y arqueológica.

Recientemente, un grupo de investigadores halló un nuevo “fresco” de tonos intensos y en un pared, perfectamente conservado, en que relata con dibujos una violenta y sanguinaria batalla entre dos gladiadores.

Las ruinas de una taberna

El fresco, en forma de trapecio y que mide aproximadamente 1,12 por 1,5 metros, fue descubierto durante excavaciones en un antiguo sótano, situado en la esquina de las calles Bodas de Plata (Vicolo delle Nozze d'Argento) y Los Balcones (Vicolo dei Balconi), dos de las vías adoquinadas de la antigua ciudad sepultada.

Al parecer el sótano pertenece a las ruinas de una antigua taberna de Regio V, una zona en la parte noreste de la antigua ciudad, informaron representantes del Parque Arqueológico de Pompeya.

“Es muy probable que los gladiadores fueran visitantes frecuentes de la taberna donde colgaba el sangriento fresco”, explicó Massimo Osanna, director general del parque.

El desconocido artista no tuvo reservas a la hora de mostrar con todo realismo la sangrienta escena.

Un vencedor ensangrentado

¿Qué contó el fresco? Una escena dramática: dos gladiadores al final de una batalla, uno vence y el otro cae ensangrentado. Frente a frente se encuentran cada uno con armaduras diferentes, clásicos adversarios de las arenas en la antigua Roma.

En la pintura, el vencedor erguido de la izquierda sale victorioso, sosteniendo su escudo en alto y sangrando por varios cortes. El perdedor se ve débil y tambaleante, con el cuerpo empapado en sangre que gotea de sus numerosas heridas y levantando su mano izquierda suplicando piedad.

“Es interesante ver la representación extremadamente realista de las heridas”, aseguró Osanna, quien agregó que Pompeya y su población perecieron cuando el Monte Vesubio entró en erupción en el año 79 DC.