Exhiben en un zoológico un misterioso organismo sin cerebro y con casi 720 sexos

Exhiben en un zoológico un misterioso organismo sin cerebro y con casi 720 sexos

Los investigadores aseguraron que “blob” es una especie de limo amarillento viviente unicelular que parece un hongo, pero actúa como un animal.

Un zoológico de París, Francia, exhibió un nuevo organismo misterioso denominado “blob” y se asemeja al protagonista de una película de terror de 1958, la cual retrata una masa alienígena que consume a los seres humanos para crecer.

Los investigadores aseguraron que “blob” es una especie de limo amarillento viviente unicelular que parece un hongo, pero actúa como un animal.

Lo más asombroso y misterioso del organismo es que posee casi 720 sexos, se mueve sin patas y puede curarse en dos minutos después de ser cortado por la mitad.

Ni tiene boca ni estómago

En la actualidad, “blob” es exhibido al público en el parque zoológico de París. El raro espécimen no tiene boca, estómago ni ojos, pero es capaz de detectar alimentos y digerirlos.

“La burbuja (blob) es un ser vivo que pertenece a uno de los misterios más grandes de la naturaleza”, explicó Bruno David, director del Museo de Historia Natural de París e investigador, del que forma parte el parque zoológico.

Los investigadores aseguran que el organismo, que se ha identificado libremente como algún tipo de moho limo, es capaz de aprender.

“Nos sorprende porque no tiene cerebro, pero es capaz de aprender (…) y si la seccionas en varias partes cada transmitirá su conocimiento a la otra”, relató Bruno.

En un experimento de 2016, los científicos descubrieron que “blob” podía cruzar un puente forrado con sal, una sustancia que inicialmente el hongo rechazaba, pero aprendió adaptarse a las circunstancias.

Transferencia de conocimiento

Además, descubrieron que cuando combinaban dos especímenes de limo amarillo cada uno se transferían conocimientos y aprendizajes.

Como resultado, los científicos dicen que el blob es capaz de transferir conocimiento, a través de un tipo de fusión. Los estudios iniciales se han centrado en una “vena” que se forma entre dos muestras después de combinarse.

“Sabemos con certeza que no es una planta, pero realmente no sabemos si es un animal o un hongo”, dijo David. “Se comporta de manera muy sorprendente para algo que parece un hongo (…) tiene el comportamiento de un animal, es capaz de aprender y es extraordinario”, puntualizó el investigador.