Científicos y académicos chilenos preparan propuesta para la situación del país

Científicos y académicos chilenos preparan propuesta para la situación del país

Son más de un centenar.

La Comisión Desafíos del Futuro del Senado, convocada por su presidente, el senador Guido Girardi, junto a un centenar de académicos y científicos chilenos, se reunieron el viernes.

Su idea es entregar una propuesta para mejorar la situación país y la crisis social que ha quedado al descubierto la última semana.

Guido Girardi afirmó:

Es muy importante que nuestros científicos demanden el término del estado de emergencia, la protección de los derechos humanos y una mayor inversión social para que esta crisis se convierta en una oportunidad de cambiar el modelo y pasar a una sociedad más justa y equitativa. Aquí se privatizó hasta como pensar el futuro de Chile (…) las universidades, el mundo científico y el Parlamento no puede dejar que el diseño arquitectónico del país lo sigan haciendo unos pocos… debe ser la sociedad entera, con sus mejores talentos, quien defina como debe ser el Chile del siglo XXI.

Entre las muchas opiniones emitidas por los participantes la historiadora Sol Serrano señaló:

El Parlamento tenga la mayor conciencia posible que cuenta con esta comunidad científica para que los diagnósticos y análisis sobre el futuro estén basados en la mayor evidencia sólida posible y las soluciones sean las más acertadas.

Luis Huerta, presidente de la Asociación Chilena de Física y académico de la Universidad de Talca, dijo:

Es sintomático que el Metro haya sido atacado, no sólo por los $ 30, sino porque representa el 1er mundo dentro del 3er mundo. Nuestra deuda como sociedad es enorme y tiene que ver con la integración y los mínimos de protección social. Los científicos estamos disponibles para ayudar a asimilar este cambio profundo.

Alfredo Joignant, profesor de la Escuela de Ciencia Política de la Universidad Diego Portales afirmó:

No tengo dudas que, al parecer, ustedes están navegando a ciegas y, de alguna forma, necesitan empírea y evidencia para navegar en un mundo turbulento. Urge restaurar el vínculo virtuoso que en algún minuto hubo entre universidades, ciencia y política.