Herramientas de 3.000 años revelan lo sanguinarios que fueron los guerreros europeos

Herramientas de 3.000 años revelan lo sanguinarios que fueron los guerreros europeos

Ahora, el nuevo hallazgo incluye fragmentos cilíndricos de bronce, junto con un cuchillo de bronce, punzón y un cincel pequeño.

Un grupo de arqueólogos descubrió un juego de herramientas de 3.000 años de antigüedad y que reveló lo violento y sanguinarios que eran los guerreros europeos cuando libraron una batalla épica con armas sofisticadas, al norte de Alemania.

Los arqueólogos hallaron una bolsa llena de artefactos y herramientas de bronce que se encontraron en el fondo de un río y en el medio de lo que se presume fue un campo de batalla. Los artefactos indican además de estos guerreros viajaron desde cientos de kilómetros para luchar por la conquista de nuevas tierras y civilizaciones.

“Es extremadamente raro encontrar una caja o bolsa (como esta) en un antiguo campo de batalla, dice Thomas Terberger, un arqueólogo de la Oficina Estatal de Patrimonio Cultural de la Baja Sajonia en Hannover, Alemania, que describe el hallazgo con colegas en un documento publicado en Antiquity: “Alguien lo perdió allí”.

Cuchillo y punzón de metal

La batalla se libró en un valle estrecho y pantanoso que corre a lo largo del río Tollense, en Mecklemburgo-Pomerania Occidental, a 160 kilómetros al norte de Berlín.

La mayoría de las armas se hundieron debajo del agua y se conservaron en perfectas condiciones. Desde que se descubrió el sitio en 1996, los arqueólogos han descubierto armas de metal y madera y más de 12.000 piezas de hueso humano.

Ahora, el nuevo hallazgo incluye fragmentos cilíndricos de bronce, junto con un cuchillo de bronce, punzón y un cincel pequeño. La mezcla de herramientas y chatarra se asemejan a los efectos personales de alguien, en lugar de un depósito ritual o tesoro.

Los arqueólogos dicen que las herramientas probablemente estaban en una bolsa o caja que se descompuso. Pero el contenido se mantuvo en su lugar por el espeso barro del lecho del río, hasta que los buzos los encontraron unos 3.000 años después.

Largas distancias para conquistar

El nuevo hallazgo respalda la hipótesis de que los guerreros viajaron muchos cientos de kilómetros desde su tierra natal hasta el campo de batalla, mostrando la organización social a gran escala. Los artefactos se ajustan a la evidencia previa de que algunos huesos encontrados en el campo de batalla tenían un contenido de estroncio que no coincidía con los isótopos encontrados en personas criadas en la región.

“Esto muestra que las personas eran mucho más móviles de lo que pensábamos”, dice la arqueóloga Helle Vandkilde de la Universidad de Aarhus en Dinamarca, que no formó parte del estudio. “La implicación serían los objetos acompañados de personas en movimiento”.

A pocos metros de los objetos de bronce, los buzos encontraron más escombros de la batalla, incluidas puntas de flecha, alfileres, un cuchillo de bronce con mango de hueso, una costilla y cráneo humanos. Todos los hallazgos datan de aproximadamente 1.300 AC, lo que respalda la idea de que eran parte de un solo evento.