Cuida tu corazón: Tomar la siesta podría ayudarte a mantenerlo sano

Cuida tu corazón: Tomar la siesta podría ayudarte a mantenerlo sano

Un nuevo estudio indicó que las probabilidades de sufrir de una enfermedad cardíaca bajan cuando tomas la siesta de vez en cuando.

Tomar la siesta una o dos veces por semana podría ayudarte a vivir más tiempo. Así lo señaló un estudio reciente hecho por investigadores del Hospital Universitario de Lausanne, Suiza. Al parecer, esta práctica podría mantener sano a tu corazón.

A esa conclusión llegaron después de hacer un estudio con 3.462 voluntarios. En el documento publicado en la revista Heart, los académicos explican que estuvieron analizando los patrones de sueño diurno de esas personas durante varios años.

La edad de los sujetos variaba entre los 35 y los 75 años. Durante tres años se les preguntó semanalmente sobre si habían tomado la siesta. Casi un 60% admitió no dormir durante el día en absoluto. Por otro lado, solo uno de cada cinco señaló tomar la siesta solo una o dos veces a la semana. Casi una cuarta parte reconoció hacerlo tres o más veces a la semana.

Después de esos tres años, se les hizo seguimiento a su salud durante otros cinco años. En este tiempo registraron unas 155 enfermedades cardiovasculares entre los voluntarios, fatales o no. Esto incluía infartos y derrames cerebrales.

La duración no importa

Pasado todo este tiempo, llegaron a la conclusión de que solo aquellos que tomaron la siesta una o dos veces a la semana tuvieron un riesgo 48% menor de tener enfermedades cardiovasculares.

No obstante, dormir durante el día más veces a la semana no es tan bueno. Los que tenían más frecuencia de siestas no reportaron diferencia alguna con respecto a los que no las tomaban en absoluto.

Ante esto, surge la duda de "¿cuánto debería durar la siesta?" Lo cierto es que no se logró comprobar si la duración de las siestas era relevante para este beneficio.

Todavía no se sabe cómo actúa la siesta en generar mejor salud para el sistema circulatorio. Los investigadores admitieron que todavía falta tiempo para comprobar este mecanismo. Eso sí, evidenciaron lo benéfica que puede ser esta actividad.

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