Estudio revela que los gatos sí desarrollan un fuerte apego por los seres humanos

Estudio revela que los gatos sí desarrollan un fuerte apego por los seres humanos

Los gatos demostraron tener menos estrés después de separarse de su dueño en caso de tener una relación afectiva "segura".

A pesar de lo que se puede llegar a pensar, los gatos sí desarrollan un fuerte vínculo con los seres humanos. Así lo demostró un estudio reciente de la Universidad Estatal de Oregon, cuyos resultados están publicados en Current Biology.

El estudio demuestra que los gatos son capaces de formar un fuerte apego por sus cuidadores de forma similar a los niños y los perros. De hecho, según la popular teoría psicológica del apego, estos pueden desarrollar tipos de apego "seguro" e "inseguro". Esto fue demostrado de manera totalmente empírica.

Para ello decidieron analizar el comportamiento de los gatos en relación a sus cuidadores humanos. Para ello hicieron una "prueba de base segura", similar a como se realiza con niños o perros. Su funcionamiento es sencillo: el gato y el cuidador pasan dos minutos juntos en un cuarto cerrado. A continuación, la persona se va otros dos minutos dejando a su animal solo. Por último, la persona vuelve y se observa la reacción de la mascota.

Los investigadores realizaron la prueba tanto en gatitos como en gatos adultos. Los expertos en comportamiento observaron las grabaciones de las pruebas y clasificaron las acciones del animal según los criterios que se han utilizado para describir patrones anteriores.

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Poniendo a prueba el vínculo

El regreso del cuidador fue caracterizado por dos reacciones distintas de los gatos. Por un lado, aquellos que tuvieran un "apego seguro", experimentaban menos estrés. De esta forma, equilibraban su atención entre la persona y los alrededores. No hallaban molestia y se dedicaban a explorar el lugar.

En cambio, aquellos con "apego inseguro", tenían notorios signos de estrés. Demostraban comportamientos como mover mucho la cola o lamerse los labios. Además, se alejaban de la persona (evitación) o por el contrario, se aferraba a ella saltando de su regazo sin moverse en absoluto (ambivalencia).

De los 70 gatos pequeños que fueron estudiados, un 64,3% tuvieron un apego seguro. Esto, a diferencia del 35,7% que tenían un apego inseguro. Una de las investigadoras, Kristyn Vitale, interpretó estas cifras:

El apego es un comportamiento biológicamente relevante. Nuestro estudio indica que cuando los gatos viven en un estado de dependencia los humanos, ese comportamiento de apego es flexible y la mayoría de los gatos usan a los humanos como fuente de consuelo".

Los investigadores también probaron con animales de diferentes edades o con entrenamientos en socialización. No hubo cambio significativo en ninguno de los dos casos. Vitale concluyó diciendo lo siguiente:

"Es probable que los gatos que son inseguros corran y se escondan o parezcan actuar distantes. Durante mucho tiempo ha habido una forma sesgada de pensar que todos los gatos se comportan de esta manera. Pero la mayoría de los gatos usan a su dueño como una fuente de seguridad. El gato depende de su cuidador para sentirse seguro cuando está estresado".

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