Ex empleado de Waymo funda religión que venera Inteligencia Artificial y se la roba a Google

Ex empleado de Waymo funda religión que venera Inteligencia Artificial y se la roba a Google

Google, Waymo, Uber, robos, engaños, robot e inteligencia artificial. Esto parece la trama de una película de enredos.

La historia de hoy es un poco complicada por todos los involucrados, la extensión del tiempo en que sucedió el enredo y su relación con compañías de alto calibre como Google y Uber. Así que intentaremos explicarlo por partes.

En 2017 les compartimos desconcertados y mareados la noticia sobre la fundación de The Way of the Future. El proyecto de Anthony Levandowski, un millonario, ex ingeniero que trabajó para Google; y que enfocó todo su dinero y esfuerzos en "desarrollar y promover la realización de una Divinidad basada en una Inteligencia Artificial".

Pues ese sujeto, Levandowski, en realidad no sólo era un loco, también resultó ser un ladrón de ligas mayores. Ya que acaba de ser procesado con 33 cargos de robo e intento de robo de secretos comerciales.

Todo después de que supuestamente hurtó más de 14.000 documentos confidenciales que finalmente terminaron en las oficinas de Uber.

Anthony trabajaba hace años para Waymo, la compañía de transportes autónomos que era parte del conglomerado de Google. Ahí el chico habría cometido el robo de archivos; la mayoría de los cuales supuestamente están relacionados con sistemas de posicionamiento LIDAR.

Robot

 

Cuando Levandowski salió de Waymo, fundó una prometedora compañía de Inteligencia Artificial, nombrada Otto. Fue ahí cuando empezó también con su proyecto de fundar una religión basada en la adoración de esta clase de entidad.

Otto luego fue comprada por Uber y utilizó toda la tecnología adquirida para refinar su plataforma de transporte y aplicaciones. Cuando se destapó la cloaca en 2018 Google terminó recibiendo una compensación millonaria por parte de Uber.

Pero es hasta ahora que la pesadilla toca a la puerta de Anthony; quien recibió las decenas de cargos y acaba de ser despedido como CEO de su última compañía, Pronto AI.

Ahora el chico enfrenta multas por hasta USD $250 mil y la posibilidad de pasar 10 años completos en la cárcel.

La suposición obvia es que todo lo que hizo con The Way of the Future también partió de la información que robó.