Funcionario de Trump le pide retrasar el veto a Huawei unos dos años

Funcionario de Trump le pide retrasar el veto a Huawei unos dos años

Según Russell Vought, las compañías estadounidenses que hacen negocios con el gobierno, deberían tener un plazo adicional antes de aplicar el veto a Huawei.

Huawei está haciendo lo posible para salir bien librado del veto comercial que le impuso EE.UU. Así, se sabe que ha estado desarrollando un sistema operativo propio para no contar con Android, y que este podría ser lanzado al mercado muy pronto. No obstante, parece que la compañía china no sería la única afectada de este rompimiento de relaciones. La razón es que empresas estadounidenses y hasta funcionarios del gobierno Trump saben lo peligrosa que es esta decisión.

Según The Washington Post, el director de la Oficina de Administración y Presupuesto de la Casa Blanca, Russel T. Vought, le habría hecho una petición particular al gobierno de Trump. Por medio de una carta dirigida al vicepresidente Mike Pence pidió un nuevo plazo al veto comercial impuesto a Huawei. Esto, con el fin de que las compañías implicadas puedan adaptarse con más calma a dicho cambio.

La carta no solo estaría dirigida a Pence sino también a nueve miembros del congreso. Así, pediría ampliar unos dos años más el actual veto a Huawei impuesto a través de la DNAA (National Defense Authorization Act). De ser aprobada, la prohibición entraría en vigor dentro de tres años.

Huawei podría lanzar su propio sistema operativo muy pronto

Según fuentes chinas, Huawei haría el anuncio de "Hongmeng OS" u "Oak OS" entre los meses de agosto y septiembre de este año.

¿Qué implica la petición?

Hay que aclarar que el veto del que habla esta petición no es el mismo que tenía plazo de 90 días. Este en específico prohíbe a las agencias del gobierno trabajar con Huawei o compañías que utilicen sus servicios. Además, su plazo consta actualmente de un año.

Un vocero de la oficina dirigida por Vought, Jacob Wood, señaló que la petición es impulsada con el fin de no afectar de forma tan pronunciada a las compañías estadounidenses:

Se trata de garantizar que las empresas que hacen negocios con el gobierno de los Estados Unidos o que reciben subvenciones y préstamos federales tengan tiempo para liberarse de hacer negocios con Huawei y otras compañías tecnológicas chinas".

Mientras tanto, el veto del Departamento de Comercio de Estados Unidos sigue en pie. Los 90 días que ponen en juego la relación de Huawei con compañías como Google o ARM no han cambiado. No obstante, de ser aprobada la anterior petición, se podría crear un precedente que podría servir para cambiar también este tiempo. Si llegaran a darle la razón a Vought sobre lo riesgoso que podría ser el veto para el futuro financiero de más empresas, el tema podría llegar a volver a discutirse.

Por ahora Trump no se ha pronunciado al respecto.

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