El CERN ya no puede pagar las licencias de Microsoft: optará por software de código abierto

El CERN ya no puede pagar las licencias de Microsoft: optará por software de código abierto

Si el laboratorio de física de partículas más grande del mundo no puede pagar, imagínense el resto.

Tal parece que los precios de licencias de software en Redmond se están saliendo de control. La Organización Europea para la Investigación Nuclear, más conocida como CERN, se negó a seguir pagando precios de licencias de Microsoft que son hasta diez veces más caras que hasta el año pasado.

Esto debido a que Microsoft le revocó a los creadores del Large Hadron Collider su estatus de institución académica. Esto les quitó la posibilidad de adquirir dichas licencias a precios especiales. Dicha pérdida le significó al CERN un cambio a un modelo de pago por usuario, el que debido a la altísima demanda del centro, es imposible de pagar.

Anticipándose a esta situación, el CERN ha estado un año completo poniendo a su departamento de IT a prueba. El centro ideó un proyecto llamado Microsoft Alternative (MAlt), el que busca la migración de productos comerciales a alternativas de software de código abierto.

El CERN ya no puede pagar las licencias de Microsoft: optará por software de código abierto

Al hacerlo, el comité se está transformando en uno de los primeros laboratorios de investigación que opta por open source. Cabe destacar que el CERN es público -está financiado por al menos 23 países- y aparte de contener el LHC, es el lugar donde Tim Berners-Lee inventó la World Wide Web.

Qué cambiar y por qué

Los primeros cambios estarán enfocados en el servicio de correo electrónico y en buscar una alternativa VoIP gratuita a Skype for Business.

Según un post en el blog del CERN, MAlt buscará entregar un servicio similar a las alternativas de software licenciado. El objetivo es lograr disminuir el riesgo y la dependencia que se genera con el llamado "vendor lock-in": es más caro irte de una alternativa pagada que sencillamente pagar la licencia.

Es muy probable que esta decisión termine impactando el mundo académico y al propio Microsoft.