Santa ciencia: argentinos inventan "condón de consentimiento"

Santa ciencia: argentinos inventan "condón de consentimiento"

Se necesitan cuatro manos para usarlo.

"Placer Consentido" es la frase con el que la compañía argentina de artículos sexuales Tulipán promueve su más nuevo producto: un condón que es imposible de usar. A menos que ambos involucrados colaboren para abrirlo.

Esta peculiar clase de preservativo está siendo definido como un "condón de consentimiento". Ya que para usarlo sería necesario el uso de cuatro manos.

No es que su forma sea extra elástica o algo por el estilo. Toda la ciencia (e ingeniería) de su uso de concentra en su empaque.

La caja que resguarda los condones Tulipán tienen una serie de orificios laterales que ensamblan con el empaque y lo mantienen firmemente sellado.

De modo que es necesario un par de manos para oprimir dichas cavidades, y luego otro par de manos para retirar la tapa de la caja.

Y listo, el condón puede sacarse, abrir su envoltorio y usarse como cualquier otro:

Tulipán siempre ha hablado de placer seguro, pero para esta campaña entendimos que teníamos que hablar sobre lo más importante en cada relación sexual: el placer es posible solo si ambos dan su consentimiento primero.

Si no te dice que sí, es no.

Son las palabras de Joaquin Campins, de la agencia de publicidad de Tulipán, BBDO. En el marco del lanzamiento de este producto en Buenos Aires.

El condón de consentimiento de la marca llega en un momento importante. Dónde la charla y el movimiento en torno al fenómeno del #MeToo abre el escenario para la reflexión, el debate y la innovación.