Litio y sus diversas aplicaciones serán estudiados por centro especial creado por la USACH

Litio y sus diversas aplicaciones serán estudiados por centro especial creado por la USACH

El litio tendrá ahora su propio centro de investigación en el país el cual estará ubicado en el Salar del Llamara perteneciente a la Región de Tarapacá

El litio, metal blando en su forma pura y el cual se encuentra en abundantes cantidades en el norte de nuestro país, tendrá desde ahora su propio centro de investigación el cual será construido por la Universidad  de Santiago de Chile.

En especifico, este centro es una concesión de 5.900 hectáreas en total ubicadas en la zona del Salar de Llamara, en la región de Tarapacá. El principal motivo de su creación es para mejorar y contribuir en la competitividad y apoyo a la industria minera que extrae este mineral.

El centro estará encargado además de aportar soluciones integrales que ayuden a mejorar los procesos de extracción del mineral como también aportar soluciones sobre su aplicación en diversas áreas de producción.

El aporte científico-tecnológico que ofrecerá el centro sobre el mineral tendrá como enfoque principal el aportar con soluciones creativas para la industria. Según palabras de Jorge Torres, Prorector del centro:

"Otorgar soluciones innovadoras e integrales a la industria nacional e internacional de minerales avanzados, que permitan proteger el medio ambiente, las relaciones con el entorno, la generación de aplicaciones novedosas y con alto valor tecnológico, además de mejorar la contribución económica de la explotación de estos minerales en el país".

Litio y sus diversas aplicaciones serán estudiadas por centro especial creado por la USACH

Litio y las investigaciones nacionales

El lugar elegido para construir el nuevo centro de investigación es en el Salar de Llamara, ubicado en la región de Tarapacá. En el sitio ya se encuentran instalados un equipo de investigadores los cuales trabajan realizando estudios en la zona.

De un total de 5.900 hectáreas en la concesión, la Universidad de Santiago adquirió un total de 300 para construir el centro. Las 5.600 hectáreas restantes les fueron facilitadas a la institución por un privado para que así se puedan realizar más estudios en la zona.

El equipo de investigación estará liderado por la Dra. María José Galotto. Para ella, la posibilidad que tienen de estudiar el salar en la zona lo transforma en una especie de laboratorio gigante, ya que en él se pueden realizar diversas actividades de exploración, debido en gran parte a la extensión de suelo que tienen disponible los expertos de la Universidad.