¿Es mejor subir caminando las escaleras eléctricas o simplemente esperar de pie?

¿Es mejor subir caminando las escaleras eléctricas o simplemente esperar de pie?

Diversos estudios y decisiones han puesto en duda la clásica costumbre de dividir las escaleras eléctricas en dos secciones: una lenta y una rápida.

Las escaleras eléctricas (junto a los ascensores) nos han evitado el tener que llegar exhaustos a los últimos pisos de cualquier edificio. Estas nos llevan cómodamente sin que tengamos que hacer esfuerzo alguno, pero cada persona decide usarlas de una manera distinta. Así, algunos prefieren simplemente dejarse llevar en calma mientras que otros aprovechan el impulso para llegar más rápido.

Esta dicotomía ha provocado que en muchos países se haya planteado una división de las escaleras eléctricas. Al igual que en el tráfico, los más lentos esperan a un lado (generalmente derecha) mientras dejan pasar a los que tienen prisa. De hecho, esta práctica generalmente se considera como un ejemplo de civismo en el mundo.

Sin embargo, puede que este sistema no sea tan eficiente como se cree. Una profesora e ingeniera industrial y de sistemas de la Universidad de Mississipi  llamada Lesley Strawderman así lo piensa. En un análisis publicado en TheConversation.com, expuso sus razones de por qué habría que replantearse esa práctica.

¿Es mejor subir caminando las escaleras eléctricas o simplemente esperar de pie?

Analizando eficiencia

Lo primero que señaló la experta es que varios estudios han confirmado que la gente no camina tanto en las escaleras eléctricas. De hecho, alrededor de 74,9% de los peatones escoge a menudo esperar a ser llevados al siguiente piso. Así, plantea si de verdad vale la pena abrir toda una linea para solo un 25% de las personas.

Por otro lado, Strawderman habló sobre el espacio necesario para que una persona se sienta cómoda y esto varía según la actividad. Para alguien que está parado, este espacio es de 0,3m². En cambio, alguien que va caminando necesita de 0,75m². Esto quiere decir que un espacio restringido como las escaleras eléctricas puede albergar hasta el doble de personas de pie que caminando.

Además, la división no es realmente útil para lugares tan concurridos. En Londres se adoptó una política que restringía caminar en las escaleras eléctricas para que la gente pudiera acceder rápidamente a ellas. El resultado fue exitoso, pues hubo un 27% de aumento en la capacidad horaria.

Por último, argumentó que en espacios tan concurridos la gente simplemente termina haciendo lo que hacen los demás. Si se camina lento, lo imitarán; y lo mismo ocurre si se ocupan las escaleras eléctricas para esperar.

Por lo tanto, si queremos pensar más allá de nuestros propios intereses, tal vez sea mejor que nos tomemos las cosas con calma.

¿Es mejor subir caminando las escaleras eléctricas o simplemente esperar de pie?