Steve Irwin, el “cazador de cocodrilos” que murió desangrado por el ataque de una raya

Google celebra la trayectoria del famoso presentador de televisión, conocido por su piezas sobre la vida salvaje.

Como es tradición, a estas alturas, Google posiciona en su buscador a personajes que hayan dejado una huella en diferentes rubros. En esta ocasión, el reconocimiento se lo está llevando Steve Irwin.

Steve Irwin fue mundialmente conocido como el "cazador de cocodrilos". Nació en Essendon, Australia, el 22 de febrero 1962 y se convirtió en una famosa estrella de televisión, por documentar el mundo salvaje.

Irwin comenzó desde temprana edad a vincularse con los animales, puesto que su padre fue un experto de la vida salvaje interesado en herpetología y su madre Lyn fue una rehabilitadora de la vida silvestre. Esto lo llevó a trabajar como voluntario para el programa de Dirección de Cocodrilos de la Costa Este de Queensland.

El sentimiento lo reafirmó cuando conoció a Terri Raines, una ecologista estadounidense de Eugene, Oregon, que se encontraba en Australia. Terri sería más tarde su pareja y posteriormente viuda.

La fama de Irwin llegó indudablemente con su programa de televisión. Se transformó un ícono de la vida silvestre australiana y gracias a su popular serie "El cazador de cocodrilos", con la cual pudo concretar uno de sus mayores sueños: dar a conocer al mundo el trabajo de preservación de reptiles.

La serie fue producida por Alliance Atlantis Communications y se realizaron varias películas. Contabiliza en total 345 episodios y fue reproducida por varias cadenas de televisión a lo largo del mundo.

La arriesgada carrera de Irwin terminó el 4 de septiembre de 2006 a la edad de 44 años, cuando falleció desangrado al ser atacado por una raya, mientras buceaba en Batt Reef cerca de Port Douglas, Queensland. El animal lo atacó varias veces en unos pocos segundos y murió cuando la púa de la cola de una raya le atravesó el corazón.

Aunque estuvo toda su vida vinculado a los reptiles, no fue uno de ellos quien lo mató. Sin embargo, su legado sigue presente, puesto que su esposa e hijos siguieron sus pasos con programas sobre la vida silvestre y la preservación de especies.