Un inodoro de la Estación Espacial Internacional tuvo una incómoda fuga que sus tripulantes se vieron obligados a limpiar

Un inodoro de la Estación Espacial Internacional tuvo una incómoda fuga que sus tripulantes se vieron obligados a limpiar

La versión oficial de la NASA no es tan asquerosa como parece haber sido... pero es imposible quitarse la imagen mental.

Un accidente no muy agradable ocurrió en los últimos días en la Estación Espacial Internacional (ISS). Concretamente tuvo que ver con el inodoro ubicado en la zona estadounidense de la gran estructura, pues según reportes oficiales, sufrió una notoria fuga que se expandió por los alrededores.

El hecho fue reportado por la propia NASA recientemente. En el comunicado se expresa que el Sistema Universal de Manejo de Desechos (UWMS) tuvo una avería. A raíz de eso, hubo una fuga de 9,5 litros de lo que la agencia llamó "agua" (no sabemos si en realidad fue algo más escatológico).

Como es de esperarse, desastres de este tipo en el espacio son magnificados por la microgravedad. Los astronautas tuvieron que reaccionar rápidamente para reemplazar la pieza que había provocado la fuga. Después de eso, se vieron obligados a usar únicamente toallas para absorber todo el líquido.

Según la NASA, el problema ya fue controlado y no hay de qué preocuparse. Además, otro inodoro de mejor tecnología será instalado a mediados de 2020.

Este inodoro es unas dos unidades que están ubicadas en la ISS. El averiado fue uno que una compañía rusa llamada S.P. Korolev Rocket and Space Public Corporation le vendió a la NASA en 19 millones de dólares en 2008. Curiosamente el otro inodoro es el que está en la zona rusa de la estación espacial.

Un inodoro de la Estación Espacial Internacional tuvo una incómoda fuga que sus tripulantes se vieron obligados a limpiar

¿Cómo funciona un inodoro espacial?

Como habíamos mencionado anteriormente, los inodoros en el espacio funcionan muy distinto a los de la Tierra. La falta de gravedad provocaría que ciertas sustancias no deseables terminaras flotando libremente por ahí. Por eso, se utiliza un sistema especializado para suplir esta necesidad biológica.

Los inodoros espaciales tienen dos formas de uso. La primera es a través de una manguera que succiona la orina y la lleva a un proceso de filtración, de donde se recupera de un 80% a 85% de agua.

Por otro lado, con residuos sólidos los astronautas deben ser un poco más precisos. Deben hacer que sus deposiciones caigan en un pequeño agujero que es cerrado con una bolsa de plástico. Acto seguido, esta se lleva con los demás desechos espaciales que son expulsados para que se quemen al entrar a la atmósfera de la Tierra.

Para más detalles, la tripulante Samantha Cristoforetti de la ESA nos hace una demostración de cómo funciona este sistema: