Dramático: Tuvo un hijo con esperma donado y arriesga seria sanción por contactar al hombre que lo dio

Dramático: Tuvo un hijo con esperma donado y arriesga seria sanción por contactar al hombre que lo dio

El banco de esperma prohíbe el contacto, pero las nuevas tecnologías lo hacen cada vez más fácil.

Danielle Teuscher tuvo a su hija Zoe con la ayuda de un donante anónimo de esperma. Con la intención de evaluar la salud de la niña y eventuales complicaciones médicas, le hizo un análisis de ADN, y se encontraron con una extraña casualidad: el hombre que hizo la donación.

Ella y otros miembros de la familia decidieron hacerse pruebas de ADN en 23andMe, una compañía que trabaja en el campo del diagnóstico genético. La firma ofrece, básicamente, un paquete con las raíces genéticas de un individuo, las cuales pueden ser comparada para encontrar parientes vivos que también han hecho uso del servicio.

Y bueno, terminaron por encontrar a la persona que había donado el esperma. El esperma donado provino de Northwest Cryobank, que ofrece a los donantes el anonimato, pero Teuscher dijo que los resultados que le ofreció 23andMe fueron bastante explícitos y dio fácilmente con la persona.

La mujer le escribió: “No quiero cruzar ningún límite. Solo quiero hacerte saber que estamos aquí y estamos abiertos al contacto”. El donante le respondió “No entiendo”, según CBS. Ante esa respuesta, no insistió, pero con el tiempo fue notificada por violar las normas de un contrato.

El Northwest Cryobank hace firmar un documento donde se menciona a quienes reciben el esperma, no se pueden comunicar con quien lo dona, y en caso de que lo hagan, arriesgan a duras multas.

Precisamente, eso fue lo que pasó. La entidad mencionó: "Hay un ser humano al otro lado que puede tener un compañero, padres, trabajo e hijos propios. (El contacto) podría poner en peligro estas relaciones y familias". El resultado fue que la mujer fue notificada y advertida de que podría tener que pagar 20 mil dólares si sigue comunicándose con la persona.

El caso es que con las nuevas tecnologías no solo es posible tener hijos con donaciones de esperma, sino que también se va volviendo cada vez más fácil encontrar a los donantes, en caso de que alguien se lo proponga (incluso los mismos hijos).

"Mi hija es un ser humano que vive, respira y siente, que no firmó ese contrato", dijo Teuscher. ¿Qué te parece su versión?