Breaking Bad chileno: Montó un laboratorio de drogas en pleno desierto y entrenó a un joven ayudante

Breaking Bad chileno: Montó un laboratorio de drogas en pleno desierto y entrenó a un joven ayudante

Fabricaban éxtasis, LSD, DMT y más. Levantaron sospechas tras recibir extraños pedidos diariamente.

Un analista químico construyó un completo laboratorio en pleno desierto de Atacama, al más puro estilo Breaking Bad.

Se trata de un hombre de iniciales R.A. de solo 30 años y sin antecedentes penales, quien le enseñó a “cocinar” sustancias ilícitas a un asistente de 22 años.

El hombre había manifestado desde temprana edad por la química y se graduó con honores en el colegio. Sin embargo, su rol profesional, lo vinculó con el mundo de las drogas. Tal vez gatillado por la curiosidad o por la alta rentabilidad del negocio, inició su propio laboratorio de drogas.

Lo extraño, pero a la vez conocido, es dónde lo hizo: lo montó prácticamente en medio del desierto de Atacama. El joven creó un laboratorio en una casa de Calama, y comenzó a llamar la atención porque al lugar llegaba todos los días un camión con 150 litros de agua, además de la excesiva cuenta de luz y compra de insumos químicos.

R.A. se hacía acompañar por otro joven de 22 años, y se ayudaban mutuamente en las funciones para preparar droga. Luego de que la policía entrara, se encontró 100 millones de pesos, 221 gramos de hachís, 200 estampillas de LSD, más de cuatro kilos de marihuana, cápsulas de éxtasis y 21 gramos de DMT.

El laboratorio consistía en una cocina adaptada para las funciones con extractores para disipar el olor; al mismo tiempo tenían varias piezas con indoors para producir marihuana. Otra curiosidad es que R.A. no estaba permanente en el laboratorio, sino que le enseñó todo lo necesario al joven de 22, apodado “el basti”, para que funcionara prácticamente de forma autónoma.

En fin, una analogía casi calcada de Breaking Bad que, por cierto, tendrá una nueva película.