Japoneses encuentran un "enlace perdido" de la evolución de los planetas

Japoneses encuentran un "enlace perdido" de la evolución de los planetas

Detectaron un cuerpo mediante un interesante sistema.

Un grupo de astrónomos ha detectado un cuerpo en el cinturón de Edgeworth-Kuiper con un novedoso método. El descubrimiento comprueba que existen objetos que conservan las condiciones prístinas del sistema solar primitivo. Son una enlace para entender la formación de los planetas.

El cinturón de Edgeworth-Kuiper es una colección de pequeños cuerpos celestes, ubicados más allá de la órbita de Neptuno. El objeto más famoso del cinturón de Edgeworth-Kuiper es Plutón, aunque también hay objetos más pequeños, sumidos en el frío y la oscuridad de esta región.

Estos objetos son importantes, porque muchos conservan las condiciones prístinas del sistema solar primitivo. Así, los astrónomos los estudian para aprender sobre el comienzo del proceso de formación planetaria. Ahora, un grupo de científicos japoneses logró dar con un interesante cuerpo.

En general, observar el cinturón de Edgeworth-Kuiper en su totalidad es complicado, incluso con telescopios poderosos, pero un equipo de investigación dirigido por Ko Arimatsu en el Observatorio Astronómico Nacional de Japón, usó una técnica conocida como “ocultación” para hacerlo. Según rescató phys.org, esta consiste en monitorear una gran cantidad de estrellas y observar la sombra de un objeto que pasa frente a una de ellas.

Se lee difícil y lo es, pero el ingenio del grupo de trabajo fue más, y lograron identificar un objeto con un radio de 1.3 km aproximadamente en el borde del sistema solar. Para esto tuvieron que observar aproximadamente 2000 estrellas en un total de 60 horas.

Aunque es un experimento “pequeño”, evidencia que los objetos del cinturón Edgeworth-Kuiper de tamaño kilométrico son más numerosos de lo que se pensaba anteriormente y que la técnica es efectiva. Arimatsu dijo que es un gran logro para ellos:

“Esta es una verdadera victoria para proyectos pequeños. Nuestro equipo tenía menos del 0,3 por ciento del presupuesto de los grandes proyectos internacionales; ni siquiera teníamos dinero suficiente para construir un segundo domo. Ahora que sabemos que nuestro sistema funciona e investigaremos con más detalle el cinturón de Edgeworth-Kuiper”.