Científica derriba el mito de que tomar sagradamente desayuno ayuda a bajar de peso

Científica derriba el mito de que tomar sagradamente desayuno ayuda a bajar de peso

Hay otros factores que pueden mucho más determinantes durante el día.

Desde siempre nos han dicho que saltarse el desayuno puede ser una mala idea para bajar de peso, sin embargo esta máxima se está poniendo en duda.

La idea de que desayunar es importante si queremos bajar de peso, se cimenta en dos cosas: que reduce el apetito (lo que lleva a una menor ingesta calórica en general) y la idea de que comer en la mañana en realidad aumenta la quema de calorías durante el día.

Si bien hay numerosos estudios que lo han demostrado individualmente, una nuevo análisis sugiere que si se combinan resultados, en realidad esto no es del todo certero. Se trata de un meta-análisis, a cargo de la epidemióloga clínica, Flavia Cicuttini, quien estudió y comparó 13 artículos sobre el tema.

La experta dijo que aunque estudios anteriores han demostrado que desayunar conduce a la pérdida de peso, muchas de esas conclusiones se basaron en estudios observacionales. Esto deja al margen la idea de que la pérdida de peso se puede atribuir a otros aspectos de la vida de los participantes, como patrones de alimentación más saludables o estilos de vida.

De hecho, cruzando todos los datos, llegó a la conclusión que las personas que desayunaban consumían aproximadamente 260 calorías más por día que las que no lo hacían y que aquellos que se saltaban el desayuno eran en realidad un poco más “livianos”, aunque solo por cerca de medio kilogramos.

Aunque esto no represente demasiado, al menos pone en duda los dos pilares del desayuno como un dogma de la pérdida de peso, dice. Así mismo, es importante destacar que el estudio de Cicuttini no es evidencia de que abandonar el desayuno sea una buena idea para todos. Para algunas personas, sobre todo para niños y quienes están en crecimiento, el desayuno tiene implicaciones importantes para la salud:

“El mensaje clave es que si a una persona le gusta desayunar, está bien. Sin embargo, no hay evidencia de que debamos alentar a las personas a cambiar su patrón de alimentación para incluir el desayuno con el fin de prevenir el aumento de peso o la obesidad”.