Carolina Torrealba: “Si hacemos el trabajo bien en el Ministerio de Ciencia y Tecnología habrá más presupuesto”

Carolina Torrealba: “Si hacemos el trabajo bien en el Ministerio de Ciencia y Tecnología habrá más presupuesto”

La primera subsecretaria del recién creado ministerio de Ciencia y Tecnología, Carolina Torrealba, habló con Fayerwayer sobre todos los desafíos de 2019.

Carolina Torrealba tuvo que cruzar la calle para cambiarse de oficina. Esta bióloga que era la directora ejecutiva de la Iniciativa Científica Milenio, cruzó desde el ministerio de Economía hasta su nueva casa: La Moneda.

Desde su nueva oficina en el segundo piso del palacio presidencial, nos muestra con felicidad la ventana que da hacia la Alameda y la Plaza de la Ciudadanía. Agradece abrirla todos los días y dejar entrar el aire para que alguna de las plantas que acompañan a su recién instalado escritorio tomen vida.

Ha pasado un mes exacto desde su nombramiento como subsecretaria de Ciencia, Tecnologia, Conocimiento e Innovación y el trabajo es abundante, al igual que las reuniones, donde de a poco va conociendo los códigos de la política. A pesar de esos tiempos acotados, accede a conversar a fondo con Fayerwayer sobre el ministerio que tanto entusiasmo y a la vez dudas genera en la comunidad científica.

“Vivo todo esto con un gran sentimiento de responsabilidad y con mucho agradecimiento de la gente que me ha acompañado en este recorrido y también de mucho agradecimiento a este presidente y a este Gobierno que nos está dando la posibilidad de participar en este proyecto en el que llevamos soñando muchos años. Lo vivo intensamente y con un sentido de urgencia, de que esto es algo que se viene clamando hace mucho tiempo”, nos dice Carolina.

Para esta doctora en Biología Celular y Molecular de la Universidad Católica lo primero y lo más duro será la construcción desde cero de la nueva cartera junto al ministro Andrés Couve.

Carolina Torrealba

“La instalación es lenta, estamos recién llegando acá y lo primero que tenemos que hacer es crear el ministerio. Existe una ley que aprobó la creación de un ministerio y existen las autoridades nombradas por el presidente para encabezarlo. Pero nuestra labor es crear y coordinar las instancias con todas las entidades que formarán parte del ministerio y armar un equipo de trabajo que nos permita crear esta nueva institucionalidad, en un proceso que se demorará al menos un año.

Y de ahí parte la fase de instalación propiamente tal del ministerio y tiene múltiples desafíos: orden, coordinación, tener una institucionalidad operativa y vigente en muchos años más, que sea flexible, que sea moderna y que tenga la ambición de abordar otros desafíos”.

¿Qué pasará con Conycit?

Una de las dudas recurrentes en este primer periodo, tanto de la comunidad científica y académica, como de la ciudadanía en general, es que pasará con Conicyt.

Conicyt es nuestro principal aliado hoy. Y la idea es que se arme una nueva agencia a partir de los programas y capacidades de Conicyt. El sistema tiene que estar tranquilo, no será Conicyt, esto será un ministerio con otras funciones distintas a las de una agencia, pero la idea es que recoja la experiencia, los programas y todo lo bueno que le ha aportado Conicyt al sistema y que tengamos la posibilidad única que no tendremos en décadas de pensar una agencia dentro del Ministerio que nos permita cumplir otras funciones: con cómo usamos el conocimiento que financiamos.

Nuestro desafío es fortalecer el músculo de que la ciencia llegue a todos. Tenemos que lograr que el conocimiento científico puro y duro pueda llegar a transformarse en impacto social y económico”

Fayerwayer: Muchos científicos se han preguntado qué pasará con los “Institutos Tecnológicos y de Investigación Públicos (ITIP)” o “Institutos de Investigación del Estado”, que son los que básicamente dependen de otras carteras, que están en una situación precaria y de autofinanciamiento y que hacen investigación para mejorar prácticas agrícolas, de recursos naturales esenciales para la economía o para estudiar fenómenos de la naturaleza.

Carolina Torrealba: Tengo que reconocer el trabajo que hacen estos institutos, que es realmente notable, puede que no tengan la visibilidad quizás que quisiéramos. Esta discusión estuvo durante el proyecto de ley e insiste una instancia de coordinación, como un comité Corfo, en el cuál debiéramos orientar los esfuerzos para lograr un fortalecimiento de los institutos tecnológicos del Estado. Tiene sentido que estén en sus carteras, porque sirven a ellas, pero necesitamos potenciarlas como un conjunto coordinado para la política científica del país.

Carolina Torrealba

FW: Instalación y primeras medidas. ¿Cuáles serán las prioridades del MCT?

CT: La primera prioridad es quizás más invisible para la ciudadanía, que tiene que ver con la construcción del Ministerio, que es un trabajo, arduo, político y técnico. Pero sabemos que si hacemos bien eso, dejaremos instalada una base sólida para su permanencia en el tiempo. Y dentro de las prioridades, obvio está la educación y la cultura científica que son fundamentales. La ciencia debe ser un bien público, que le sirva a la ciudadanía. Pero además debemos conectar a los que hoy están pensando y haciendo ciencia para que se vinculen con la industria y el emprendimiento a través de la innovación. Hay que crear vínculos de confianza y además debemos fortalecer el sistema en sí: lograr un cuerpo científico robusto, coherente y que apunte a la excelencia.

FW: ¿Cómo ha sido la recepción de la comunidad científica a sus nombramientos en el Ministerio?

CT: Hemos recibido un apoyo emocionante de la comunidad científica, realmente muy fuerte y eso lo tomo con una gratitud gigantesca. Este primer mes hemos empezado a conversar con varios, hemos recibido a mucha gente y hemos estado con investigadores de diferentes disciplinas. No sólo queremos escuchar, queremos trabajar con ellos, es un trabajo colaborativo.

FW: ¿Y lo político, que es un campo nuevo para usted y el ministro Couve?

CT: También hemos recibido un apoyo transversal del mundo político. Todos quieren que nos vaya bien. Eso sí sabemos que este es un cargo, cuando uno toma decisiones, donde uno se puede ganar enemigos, pero estamos en una cancha donde las voluntades están muy alineadas y de manera transversal y debemos aprovechar eso para sacar adelante el ministerio.

FW: Dijiste en una entrevista a Revista Capital que “la ciencia empujará a Chile al desarrollo”,  pero por otro lado, en esa misma entrevista recalcaste que más que lugares comunes hay que entrar en acción, y lo que más te preocupaba es de dónde sacamos la plata para ejecutar todo. ¿De dónde la sacamos, porque el presidente ya estableció que el presupuesto para la nueva cartera será escueto?

CT: El porcentaje del PIB no es un fin en sí. El fin en sí es poder fortalecer nuestra capacidad de producir, comprender y utilizar el conocimiento. Y en eso tenemos una tremenda misión, ya que si yo voy y le pido al Presidente, al Parlamento o a la ciudadanía que es la que finalmente destina dónde se va la plata que me dé un porcentaje del PIB, me van a mandar a la punta del cerro y con justa razón, independiente de que éste sea el indicador que llega a la OCDE. Pero si nosotros somos capaces de proponer: “miren, esta es la estructura que estamos creando, este es el plan que tenemos para producir, comprender y utilizar el conocimiento para beneficio del país”, ahí vamos a entrar en una conversación diferente. El Presidente hoy reconoce que las tasas de presupuesto destinados a ciencia son bajísimas, pero que uno no puede llegar a pedir “deme el 1% del PIB”, uno tiene que crear un plan y estructuras y propósitos. Si hacemos el trabajo bien, habrá un aumento de presupuesto, esa es la gran misión y es el instrumento para mover la aguja de la inversión.

Suena el celular de Carolina Torrealba, se ve en la pantalla que es “Ministro Couve llamando”. Ella me dice que “Andrés puede esperar un poco…”, y aunque debe salir apurada a una nueva reunión, se da tiempo para reflexionar sobre si no llegará el momento en que la tecnología nos devorará y nos alienará en un ser humando frágil y dependiente.

Carolina Torrealba

“Cada vez que hay un descubrimiento científico, se nos abre un espacio de especulación, que es un espacio rico, nutritivo, fértil, en que la comunidad debe participar y en la que incluso entran otras disciplinas filosóficas y que es interesante abordarlo y es necesario que sea masivo y ciudadano, pero hay que entender que ese es un espacio de especulación y que los datos, si uno de verdad los analiza, nos dicen escenarios mucho más amables, mucho menos catastróficos y más cautos. Un ejemplo: Cuando se secuenció el genoma humano, se abrieron una cantidad de escenarios como que hoy casi 20 años después íbamos a tener una raza de sub-humanos clonados que iban a estar en fabricación a escala y que llama al peligro de la automatización. Pero eso no ocurrió, lo que sí pasó es que entendimos cómo funcionan los sistemas biológicos , logramos avanzar en la cura y diagnóstico de enfermedades como nunca en los últimos años. Eso es un impacto más benéfico que amenazante. La investigación, la ciencia y la tecnología, son mucho más amigables que amenazantes”.

La subsecretaria Torrealba se despide y se prepara para otra reunión. Una de las tantas más que deberá tener en los primeros seis meses de 2019, plazo que se pusieron junto a Andrés Couve para dar la primera institucionalidad al recién creado Ministerio de la Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación de Chile.