Medio de EE.UU. publica extraño testimonio de científico iraquí: asegura que contribuyó a crear armas químicas

Medio de EE.UU. publica extraño testimonio de científico iraquí: asegura que contribuyó a crear armas químicas

La misma vieja historia.

Las intervenciones militares siempre se buscan justificar mediáticamente por los protagonistas, y la de Estados Unidos a Medio Oriente no es la excepción. El país históricamente se ha excusado de acciones terroristas y el desarrollo de armas de destrucción masivas para invadir los países de la región, por eso llama la atención un testimonio de un supuesto científico de Irak, recientemente difundido por el medio norteamericano Washington Post.

¿Recuerdan la guerra de Irak? Se trató de un conflicto que comenzó en 2003, cuando George W. Bush, en ese tiempo presidente de Estados Unidos, acusó a Irak de poseer y desarrollar armas de destrucción masiva. Esta acusación fue duramente criticada internacionalmente por no tener un fundamento real, aunque se usó para que Estados Unidos invadiera literalmente el país.

Estados Unidos y quienes apoyaron la invasión no lograron encontrar armas de destrucción masiva, generando duras críticas en la opinión pública. ¿La verdadera razón? Todo apuntó al petróleo. Por aquel entonces, la consigna “No blood for oil” se hizo cada vez más popular, acusando a Estados Unidos de imperialismo e intervencionismo sin más motivos que los recursos naturales del país.

Las consecuencias para la población de Irak fueron nefastas. Traumas psicológicos, desempleo, deserción escolar, pobreza y muertes por doquier. Sin ir más lejos, WikiLeaks también filtró una serie de registros llamados “Irak War Logs” donde se relata la brutalidad de los soldados estadounidenses en el país y las órdenes para cometer crímenes sin tapujos, incluso contra civiles .

¿Qué pasó ahora?

El medio norteamericano The Washington Post ( TWP) publicó el testimonio de un supuesto científico iraquí de nombre Suleiman al-Afari, un geólogo quien habría trabajado en el Ministerio de Industria y Minerales de Irak, y quien relató que “emisarios del Estado Islámico le pidieron explícitamente que los ayudara a desarrollar armas químicas” (junto a químicos y biólogos).

Según comentan, fue capturado por soldados estadounidenses en 2016 y ahora está preso en Irbil. Afari, quien ahora tiene 52 años, relató su reclutamiento y su vida bajo el Estado Islámico en una rara entrevista dentro de la sede central del Departamento de Contraterrorismo del Gobierno Regional del Kurdistán. TWP dice que Afari sabía poco sobre el tema, pero él aceptó la tarea. Así, comenzó su período de 15 meses supervisando la fabricación de toxinas letales (armas químicas).

“Es uno de los pocos participantes conocidos en el programa de armas químicas del Estado Islámico en ser capturado vivo”, dice TWP. La exclusiva del diario, dice que el hombre describió detalladamente los intentos de grupos terroristas para hacer gas mostaza, junto a la existencia una red de instalaciones para fabricar armas de esta índole.

En este punto, volvemos al inicio, ¿hasta qué punto la información que se promueve sirve para justificar una intervención militar (pasada, presente o futura)? TWP no escatima en reafirmar la intervención norteamericana a Irak, mencionando lo siguiente:

“El progreso del programa parece haberse estancado a principios de 2016, después de que los líderes estadounidenses e iraquíes lanzaron una agresiva campaña para destruir las instalaciones de producción y matar o capturar a sus líderes. Sin embargo, la amenaza no ha sido completamente borrada. Los líderes del Estado Islámico trasladaron equipos y quizás productos químicos de Irak a Siria en 2016, dicen los 'funcionarios iraquíes', y algunos de ellos pudieron haber sido enterrados u ocultos.

Además, los conocimientos y habilidades adquiridos de Afari y otros veteranos del programa, sin duda, todavía existen, guardados en archivos de computadora, memorias flash y en los recuerdos de los participantes sobrevivientes (sic)”

En este punto, la conclusión la tienen nuestros queridos lectores. ¿A quién le creen? ¿Será real el testimonio del supuesto funcionario iraquí? ¿Creen que hay razones para dudar?